La decisión fue dispuesta por la Secretaría General de la Presidencia que encabeza Karina Milei, ante lo cual el arzobispo García Cuerva optó por acatarla, para así evitar una confrontación directa durante la celebración patria. El episodio desató una intensa polémica dentro y fuera de la institución eclesiástica.
20-CONTRATAPA-OK-6El arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, convalidó ayer la exclusión de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, de la primera fila del tradicional Te Deum en la Catedral Metropolitana, una decisión protocolar dispuesta por la Secretaría General de la Presidencia que encabeza Karina Milei.
El gesto del primado de la Iglesia argentina, quien optó por ceder ante las directivas de la Casa Rosada para evitar una confrontación directa durante la celebración patria, generó de inmediato una profunda controversia dentro y fuera de la institución eclesiástica, relegando a un segundo plano el contenido estrictamente pastoral de su homilía.
La determinación de acatar el nuevo ordenamiento de las sillas, que marginó a la titular del Senado del centro de la escena, abrió una intensa interna en la propia estructura de la Iglesia y reavivó el debate en la opinión pública respecto de los límites del protocolo oficial en los actos religiosos. Sectores de la feligresía y referentes políticos manifestaron opiniones divididas ante lo que consideraron una fuerte concesión de las autoridades eclesiásticas frente al Poder Ejecutivo, en una jornada donde la tensión política terminó por ensombrecer el mensaje de unidad.
Con este escenario, el Te Deum volvió a transformarse en el reflejo de las divisiones que atraviesan a la República. Analistas y memoriosos recordaron que, incluso en los momentos de mayor tensión institucional durante el kirchnerismo, ni Néstor ni Cristina Kirchner habían modificado de tal manera el esquema de autoridades presentes, lo que resalta la singularidad del quiebre protocolar ocurrido en la víspera en la Capital Federal.
La primera plana de la política correntina, en los actos oficiales
En Corrientes, se llevaron a cabo con total normalidad los actos protocolares por el 25 de Mayo (ver páginas 2 y 3), encabezados por el gobernador, Juan Pablo Valdés, quien fue acompañado por el intendente capitalino, Claudio Polich.
De esta manera, fueron sucediéndose las celebraciones, que iniciaron con la tradicional Velada de Gala en el Teatro Vera, durante la noche del domingo, y continuaron este lunes con el Toque de Diana, el acto en la plaza 25 de Mayo, el chocolate patrio en la Casa de Gobierno, el Te Deum en la Iglesia La Merced y el desfile patrio en la avenida Costanera General San Martín, con la participación de numerosos estudiantes y docentes correntinos.
Además de Juan Pablo y Polich, fueron de la partida protagonistas de la política provincial, como el vicegobernador, Pedro Braillard Poccard; el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Tassano; senadores y diputados nacionales y provinciales, ministros del Poder Judicial y del Ejecutivo provincial, funcionarios municipales, concejales capitalinos y representantes de diversas entidades de la sociedad civil correntina.

