El gobernador de la provincia de Buenos Aires y precandidato a presidente de la Nación, Axel Kicillof, pasó por Resistencia, Chaco, desde donde cuestionó políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei, subrayando que sus decisiones afectan a los trabajadores, sus familias, los salarios y el sistema productivo.
Su principal intervención se llevó a cabo en la seccional de la CGT Chaco, donde, ante dirigentes sindicales, empresarios y referentes políticos, junto al ex Gobernador, senador nacional y presidente del Partido Justicialista (PJ) del Chaco, remarcó que el modelo económico vigente también perjudica a las empresas nacionales, al comercio y a las economías regionales, enfatizando que el desarrollo debe articular a los trabajadores, los empresarios nacionales y el Estado.

Kicillof subrayó que el peronismo concibe al Estado como uno de los actores necesarios para impulsar un proceso de desarrollo junto con los trabajadores y los empresarios nacionales. En ese marco, destacó su llegada a la sede de la central obrera, donde titular del PJ bonaerense también participó de un plenario de las 88 organizaciones sindicales, además de las otras centrales obreras de la provincia.
«La resistencia, la lucha y después el triunfo y la transformación de la Argentina surgen de la base de los trabajadores, surgen de la unidad de los trabajadores» afirmó, subrayando que la unidad construida en los lugares de trabajo y en los espacios provinciales no puede ser reemplazada por acuerdos entre dirigentes.
UNIDAD SINDICAL Y ORGANIZACIÓN POLÍTICA
El Gobernador bonaerense sostuvo que la organización de los trabajadores constituye un elemento central frente a los cambios políticos y económicos que atraviesan el país. «No hay discusión de cúpula y de dirigente que pueda destruir la unidad que se forja en cada lugar de trabajo, en cada espacio provincial entre los trabajadores y las trabajadoras», afirmó.
Kicillof recordó además la experiencia del gobierno de Mauricio Macri y afirmó que la organización de los trabajadores tuvo un papel en el resultado electoral posterior. «Pasó con Macri y le ganamos las elecciones. Está pasando con Milei», sostuvo.
En ese contexto, caracterizó la actividad sindical y política como un proceso que incluye organización, movilización y participación, y afirmó que los trabajadores «no bajan las banderas, no hacen pactos espurios, se organizan, caminan, militan y luego cambian el gobierno por uno popular».
El rumbo económico y el endeudamiento

Kicillof vinculó la pérdida del poder adquisitivo con el creciente endeudamiento de los hogares y sostuvo que trabajadores, comerciantes, profesionales, estudiantes, docentes, investigadores y trabajadores de la cultura enfrentan ingresos insuficientes para cubrir gastos básicos como vivienda, servicios, alimentación y medicamentos.
Señaló que el recurso al crédito dejó de estar asociado exclusivamente al consumo y pasó a funcionar, según su planteo, como una herramienta para afrontar gastos cotidianos. En ese contexto, cuestionó la expansión de las deudas a través de bancos, tarjetas de crédito, billeteras digitales y financieras, y rechazó que las dificultades para cumplir con esas obligaciones puedan explicarse únicamente como un problema entre particulares.
En ese marco, describió situaciones de familias que utilizan sus ahorros, contraen deudas y recurren al financiamiento para afrontar gastos esenciales, entre ellos alimentos, medicamentos, transporte y servicios públicos. «Gastaron los ahorros, no alcanzan los salarios, recurrieron a las deudas», afirmó.
A partir de ese diagnóstico, Kicillof atribuyó al rumbo económico del Gobierno nacional una responsabilidad directa sobre las condiciones que empujan a los hogares hacia el endeudamiento y concluyó con una definición dirigida directamente al Presidente: «Milei, la culpa es tuya.
El problema no son los argentinos, el problema no son los privados, el problema de la Argentina tiene nombre y apellido. Se llama Javier Milei y es su plan económico, y eso es lo que estamos viviendo hoy».

