l gobernador, Juan Pablo Valdés eligió Virasoro para marcar el ritmo de lo que será su relación con los municipios del Interior (la jornada anterior visitó Santa Ana respecto a una obra importante). En su primera visita oficial a la ciudad del Noreste provincial, el mandatario no sólo ratificó su alianza estratégica con la gestión local, encabezada por el intendente Guillermo De la Cruz y la vice, Julieta Canoniero, sino que bajó un mensaje claro: la obra pública continuará, pero bajo la lupa del orden administrativo.
Durante la jornada, que tuvo un fuerte componente político de respaldo a las autoridades locales, Valdés adelantó un paquete de medidas diseñado para acompañar el crecimiento explosivo que experimenta la localidad. «Virasoro necesita obras y sé que muy pronto las vamos a estar anunciando», aseguró el Gobernador, poniendo sobre la mesa prioridades históricas como la pavimentación de la circunvalación, un proyecto clave para el tránsito pesado de la zona productiva.

La agenda de infraestructura se completó con el compromiso de gestionar nuevas unidades habitacionales a través del Invico, mejoras en el ejido urbano y, fundamentalmente, una intervención directa de la Provincia en el Parque Industrial. El objetivo es claro: apuntalar lo que el mandatario definió como «una potencia que no deja de crecer».
CON EL CONTEXTO
NACIONAL LATENTE
Sin esquivar la realidad nacional, Valdés ofreció una lectura pragmática sobre el escenario económico. Lejos de las promesas desmedidas, el Gobernador apeló a la sinceridad fiscal.
«Vivimos una situación compleja, donde todo se está reacomodando», admitió, para luego definir el eje de su administración: «Tenemos que trabajar para sostener el equilibrio fiscal. Tal vez antes se podían hacer cinco obras y hoy dos, pero no vamos a detener el desarrollo urbano».
El recorrido sirvió también para enviar un guiño a la renovación generacional en la política correntina. Valdés celebró la «energía para gestionar» del binomio De la Cruz-Canoniero, destacando que la vocación de transformar la realidad es el motor necesario para tiempos exigentes. «La gente depositó su confianza en nosotros y eso implica una gran responsabilidad», concluyó, sellando un compromiso de trabajo articulado que promete transformar la fisonomía virasoreña.
Industria yerbatera e inversión privada

En el marco de su visita al polo productivo de la provincia, Juan Pablo Valdés recorrió las instalaciones del establecimiento Las Marías, donde la tradicional firma yerbatera confirmó una apuesta fuerte al futuro: una inversión de siete millones de dólares destinada a la puesta en marcha de un nuevo molino.
Acompañado por la ministra de Industria, Mariel Gabur, y directivos de la compañía, el mandatario observó de primera mano el proceso de expansión. No se trata solo de una inyección de capital, sino de una demostración de capacidad técnica local. Según detalló la ministra Gabur, el flamante molino -más moderno y competitivo- fue ensamblado íntegramente con piezas nacionales y mano de obra correntina.
«Lo novedoso es que incluso la parte electrónica fue armada por técnicos formados en Virasoro», destacó la funcionaria, subrayando el doble valor de la iniciativa: competitividad industrial y desarrollo de talento local.

Valdés, por su parte, definió a Las Marías como «un orgullo correntino» que lleva la bandera de la provincia al mundo, y aprovechó el encuentro para escuchar las demandas de los directivos, ratificando el compromiso del Gobierno de Corrientes de gestionar soluciones concretas para los desafíos que enfrenta el sector yerbatero.

