Una firma ganadera con actividad en la zona rural próxima al ejido urbano de Concepción encendió las alarmas luego de que se registrara la muerte de dos vacas en un lapso de apenas 48 horas. Las carcasas presentaban mutilaciones llamativas, lo que motivó la intervención de las autoridades locales y generó preocupación entre los productores y vecinos del sector.


Hasta el momento no hay información oficial sobre la causa de los decesos. De manera extraoficial, sin embargo, comenzó a evaluarse una hipótesis que ganó rápidamente terreno en la conversación pública local: que las muertes podrían estar vinculadas a la presencia de un yaguareté, un ejemplar cuya circulación fue reportada en reiteradas oportunidades en los últimos tiempos en la región próxima a los esteros del Iberá.

Ante la gravedad de la denuncia y la inquietud instalada en el sector productivo, personal especializado se hizo presente en el establecimiento afectado para llevar adelante las inspecciones técnicas correspondientes. Del operativo participan efectivos del PRIAR (Policía Rural e Islas Rurales y Ambiental), guardaparques de la provincia y representantes de una fundación dedicada a la conservación de la fauna nativa. Los especialistas trabajan en la recolección de evidencias que permitan establecer si las heridas y el patrón de las muertes responden al ataque de un gran felino silvestre o si obedecen a otras causas.
La noticia se propagó rápidamente entre productores y familias de la zona rural, poco habituada a este tipo de episodios en cercanías del área urbana. Mientras se aguardan los resultados de las pericias y un parte oficial de las autoridades competentes, la comunidad permanece expectante, dividida entre el valor que asigna a la conservación de la fauna autóctona y la necesidad de garantizar la seguridad del ganado y la tranquilidad de las familias que viven y trabajan en el campo.

