La Capilla San Antonio, ubicada en el barrio Juan XXIII de la ciudad de Goya, fue blanco de un insólito robo.
Lejos de forzar una puerta principal, los malvivientes optaron por ingresar por la chimenea de una parrilla. Según los reportes, los autores del hecho se subieron al techo, removieron una losa y utilizaron el conducto de ventilación para colarse en el interior del edificio religioso.
Una vez dentro, se llevaron un tubo de gas, diversos utensilios de cocina y un bafle. Lo más llamativo de la logística empleada fue el uso de un alargue, el cual utilizaron de forma improvisada para izar el pesado tubo de gas y concretar así la huida con los objetos robados.
Desde la capilla y las autoridades locales se ha solicitado a la población que, ante cualquier dato sobre el paradero de los objetos sustraídos, se de aviso de inmediato para intentar recuperar lo que con tanto esfuerzo fue conseguido.
Información con Juan Cruz Velásquez

