Durante el fin de semana, la Policía Rural y Ecológica de la provincia de Corrientes puso en marcha una campaña intensiva destinada a erradicar la presencia de animales sueltos en rutas y caminos. El operativo, que tuvo un carácter preventivo y disuasorio, se concentró en puntos estratégicos del territorio donde la problemática ha persistido históricamente, lo que representa una amenaza constante para la integridad física de quienes transitan por las rutas provinciales y nacionales.
“El objetivo primordial de estas tareas es minimizar los riesgos de siniestralidad vial que se originan por la desaprensión de algunos propietarios de ganado”, explicaron fuentes oficiales vinculadas al procedimiento. Los uniformados trabajaron intensamente en las jurisdicciones de Ituzaingó, San Roque, Concepción y en la ciudad de Corrientes, y lograron el secuestro de una cantidad importante de ejemplares.

DESPLIEGUE EN PUNTOS CRÍTICOS
El despliegue territorial permitió la identificación y el retiro de numerosos animales, principalmente equinos y vacunos, que deambulaban a la vera de los caminos sin custodia alguna. Esta situación, recurrente en zonas de alta velocidad de circulación, fue abordada mediante patrullajes preventivos que se iniciaron en las primeras horas del sábado y se extendieron durante toda la jornada del domingo, para garantizar la seguridad en el retorno de los viajeros.
“Se procedió al secuestro preventivo de los animales tras constatar que representaban un peligro inminente para el tráfico vehicular en zonas neurálgicas de la provincia”, señalaron desde la fuerza policial. La intervención no se limitó únicamente a la captura de los ejemplares, sino que también incluyó el relevamiento de marcas y señales para dar con los responsables legales de los animales, quienes ahora deberán afrontar las consecuencias jurídicas de su negligencia.
Respecto de la logística empleada, se utilizaron vehículos de transporte especializados y personal capacitado en el manejo de hacienda, lo que permitió que los procedimientos se realizaran sin incidentes.
En ese contexto, remarcaron que la presencia de animales a la vera de la ruta no es un hecho menor, dado que su conducta es muchas veces impredecible ante el ruido de los motores o las luces de los vehículos, lo que incrementa exponencialmente la posibilidad de un impacto.

MARCO LEGAL Y SANCIONES
El accionar policial se sustenta en la vigencia de la Ley Provincial Nº 3615, la cual establece claramente las prohibiciones y sanciones para quienes permitan la permanencia de ganado en la vía pública.
Los propietarios de los animales secuestrados deberán comparecer ante las autoridades pertinentes y abonar multas antes de poder recuperar la posesión de sus bienes. Se trata de una medida mediante la cual se pretende desalentar la falta de control en los predios rurales.
“La normativa es taxativa respecto de la responsabilidad que recae sobre los dueños de animales que causen o puedan causar accidentes”, subrayaron fuentes de la Policía Rural y, además, recordaron que el cumplimiento de la ley no es opcional. Así, desde la fuerza se remarcó que la seguridad vial es un compromiso compartido y que la omisión de los deberes de cuidado por parte de los productores ganaderos constituye una infracción grave que no será pasada por alto en los controles venideros.
Esta ley provincial ha sido una herramienta fundamental en los últimos años para intentar ordenar una problemática que parece no tener tregua. Sin embargo, desde la institución policial destacaron que, más allá de la sanción económica, lo que se busca es generar una verdadera conciencia social sobre el valor de la vida, ya que un choque contra un animal de gran porte suele tener consecuencias irreversibles para los ocupantes de cualquier vehículo.

UNA LUCHA HISTÓRICA
La provincia de Corrientes, debido a su fisonomía geográfica y su matriz productiva, lidió durante décadas con la problemática de los animales sueltos, especialmente en arterias críticas como las rutas nacionales 12 y 118.
“Recordamos casos donde la presencia de un solo equino en la calzada ha provocado tragedias múltiples que podrían haberse evitado con un simple alambrado en condiciones”, indicaron fuentes consultadas sobre la recurrencia de estos hechos.
La historia reciente de la accidentología en la región demuestra que las zonas de banquinas amplias y con pasturas naturales suelen ser las más atractivas para los animales, pero a la vez las más peligrosas para los conductores que no logran reaccionar a tiempo durante la noche o en días de visibilidad reducida.
PREVENCIÓN Y DENUNCIAS CIUDADANAS
Finalmente, desde la Policía Rural instaron a los ciudadanos y usuarios de las rutas a colaborar activamente con la fuerza mediante la denuncia oportuna. Arguyeron que la posibilidad de alertar sobre la presencia de ganado en el camino puede representar la diferencia entre un viaje seguro y un desenlace fatal. “La intervención rápida ante un llamado de alerta nos permite actuar antes de que ocurra un siniestro, protegiendo tanto a las personas como al patrimonio de los productores”, concluyeron.


