Trabajadores de la actualmente paralizada Forestal Tapebicuá quieren formar una cooperativa para reactivar la producción y mantener su fuente laboral, por lo que a través del representante legal del sindicato que los nuclea hicieron llegar la propuesta al Juez interviniente en el conflicto.
El sitio Sin Alarmas, con la emisora FM SOL 98.9 y que reprodujo en su Facebook Cdn Ctes, informó este fin de semana que el texto que se presentó denuncia además la situación de abandono y crisis humanitaria en la que dejaron a los operarios los responsables de la firma comercial.
En la presentación, según esa publicación, se pide además la urgente intervención del Juzgado para que se tomen medidas, como la inmediata reactivación productiva de la planta ya que en esa situación de paralización, ocasiona una conducta abusiva y crisis humanitaria.
Al ser consultado por ese medio, uno de los voceros de los trabajadores expresó que «la idea de tomar la empresa y hacerla cooperativa viene desde el principio del conflicto»; lo que sucedió es que desde la empresa ofrecieron en su momento los acuerdos y se aceptaron, comentó.
Los empleados siguen presionando para que se reactive la fábrica y señalaron que las cuentas de la firma empresarial están operativas y protegidas y la falta de pago de los salarios es una decisión extorsiva y no una imposibilidad material de los empresarios, se acusa en el escrito.
También agrega que la empresa incurre en una negligencia grave dejando a los trabajadores sin cobertura médica.
Para la formación de una cooperativa indicaron que se amparan en el artículo 48 y 48 bis de la Ley de Concurso y Quiebra, en la cual se permite adquirir una empresa en quiebra o concurso. Puntualmente, precisaron que el artículo 48 bis permite a los trabajadores conformar una cooperativa.
La publicación del medio digital agrega que uno de los antecedentes exitosos es la ex Gatic, en San Luis del Palmar. Tras la desaparición de la licenciataria de la multinacional Adidas, sus trabajadores formaron la Cooperativa Unión de Trabajadores Sanluiseños (Utrasa), en el año 2001, que les permitió reanudar la fuente de trabajo y están en funcionamiento hace más de un cuarto de siglo.

