La 126° edición de la muestra de fe más antigua de la provincia cerró ayer con la llegada de los promeseros a San Luis del Palmar. Tras casi una semana de travesía que desafió al frío extremo y al calor agobiante, la comunidad celebró una emotiva misa de acción de gracias. El evento avanza en su postulación como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La devoción mariana de Corrientes volvió a escribir una página dorada en su historia. En la tarde de ayer, las calles de San Luis del Palmar se poblaron de emoción, para recibir a los de peregrinos que regresaron de la Basílica de Nuestra Señora de Itatí, tras conmemorar el aniversario de su coronación pontificia y completar una travesía de fe que se extendió por cinco jornadas.




Esta edición número 126 no fue una más. El camino puso a prueba el temple del pueblo peregrino, que inició su marcha el pasado lunes 13 de julio bajo temperaturas de un frío casi extremo y culminó ayer el retorno en una tarde atípica y agobiante de 32ºC en pleno invierno. El número de jinetes, carretas y caminantes que ingresó al pueblo fue visiblemente inferior al de la partida, ya que muchos devotos decidieron emprender el regreso de manera anticipada.








Pese a las dificultades del trayecto, el misticismo y la identidad correntina se mantuvieron intactos a lo largo de los kilómetros. La columna de promeseros contó en todo momento con el resguardo de un operativo de seguridad y sanitario que incluyó el acompañamiento de policías montados, bomberos voluntarios y ambulancias para asistir a los caminantes.

El momento de mayor emotividad se vivió frente al templo parroquial de San Luis del Palmar. Allí, una multitud recibió a los viajeros para compartir la Santa Misa de Acción de Gracias. El oficio religioso estuvo presidido por el párroco, el Padre Epifanio Barrios, quien fiel a su estilo y con la alegría que lo caracteriza, realizó el trayecto de regreso a pie uniendo sus pasos a los del pueblo peregrino.
Esta manifestación espontánea y centenaria adquiere un valor institucional inédito en este período, ya que avanza con paso firme en los ámbitos oficiales su postulación para ser declarada formalmente como Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad ante la Unesco, buscando el mismo reconocimiento internacional que hoy ostenta el chamamé.
Fotos y video: gentileza Luis Dalmacio

