Lo que comenzó como una temporada de incertidumbre total terminó convirtiéndose en un éxodo masivo hacia las playas del sur de Brasil. El fenómeno, traccionado por un inusual acuerdo de precios entre operadores locales y prestadores brasileños, ha inclinado la balanza de las vacaciones 2026 a favor de la caipiriña y el mar templado, dejando a los destinos nacionales en una posición defensiva.
El operador turístico, Gabriel Yaya explicó: «Cuando arrancó la venta estaba muy complicada, muy difícil. La gente yo creo que le está costando un poquito definir para salir de vacaciones». Según explica, el motor de la reactivación no fue el azar, sino una negociación directa con la hotelería del país vecino. «Brasil no se podía vender, nos pusimos de acuerdo para que tengan un poco de consideración y tener un costo más bajo».
La estrategia de supervivencia comercial fue agresiva. Ante colectivos que no se movían y hoteles vacíos, las agencias correntinas y los prestadores de Brasil decidieron sacrificar márgenes. «Llegamos a un acuerdo y se está vendiendo mucho Brasil; Argentina muy poco, un 20%», detalló en una entrevista a radio Nord.
PRECIOS
El contraste de las tarifas es elocuente. Mientras que veranear en Argentina puede arrancar desde los $750 mil (llegando fácilmente al millón de pesos), los paquetes a Camboriú se posicionaron en una cifra que rompió el mercado: $600 mil finales, incluyendo transporte y siete noches de alojamiento.
«El hotelero entendió y nos pasó buena tarifa. 600 mil pesos incluye transporte y alojamiento de siete noches en Camboriú», afirma Yaya, quien añade que otros puntos como Torres o Capão da Canoa se ubican apenas por encima, en los $680 mil.
Para el turista correntino, la cuenta no termina en el paquete. El día a día en destino es donde Brasil saca su mayor ventaja competitiva. Según el relevamiento de los operadores, la brecha gastronómica es abismal.
«El brasilero como otra cosa importantísima explicarle a la gente que el supermercado está barato», señala Yaya. Un dato que ilustra esta realidad es el costo del buffet libre, un clásico de las playas del sur: en Brasil ronda los $12mil, mientras que en cualquier balneario de la provincia de Buenos Aires una cena estándar difícilmente baje de los $35 mil.
Incluso en los gustos playeros, la diferencia es notable: «¿Cuánto sale una caipiriña? 20 reales a un costo de 300 pesos el real… 6 mil pesos, 7 mil pesos. La carta acá en Corrientes yo vi a cinco mil pesos, o sea no es demasiada la diferencia y la otra es la original», sostuvo.
El resultado de este reacomodamiento tarifario, que se lanzó con fuerza después del 24 de diciembre, es visible en las terminales. .Las salidas del 10 y el 17 de enero ya cuentan con dos colectivos completos por fecha, y la última semana del mes tiene los cupos prácticamente agotados.

