Héctor Waldemar Fernández Finós es un reconocido médico cirujano, egresado de la UNNE, y especialista en ginecología y obstetricia, con pacientes en Chaco y Corrientes, y con posgrados en Gestión y Sistemas de Salud y en Seguridad Social.
Pero, así como de relevante es su formación profesional en medicina, también cuenta con una sólida formación relacionada con la otra actividad que con compromiso y esfuerzo realiza, que es la defensa de la soberanía nacional y en particular un trabajo permanente contra la «desmalvinización», una forma de calificar a la falta de conocimiento de lo que realmente ocurrió en Malvinas.

Es Diplomado en Malvinas, Antártida y Atlántico Sur (Universidad de Buenos Aires), Diplomado en DDHH (Universidad Atlántica) y actualmente realiza la Maestría en Relaciones Internacionales de la Universidad FLACSO.
Es autor de los libros “La Cuestión Malvinas, Pasado Presente y Futuro. Un análisis Estratégico” (2022. Ed. Contexto) y “Soberanía. De la Quiaca a la Antártida” (2026”. Ed. Ediciones La Paz), además de otras numerosas publicaciones, y participó en conferencias y charlas sobre la temática Malvinas y la soberanía nacional, entre otros aspectos de su destacada trayectoria.

Un poco de historia
La relación de Fernández Finós con Malvinas está trazada por su participación como ex combatiente en el conflicto armado entre Argentina y Reino Unido en el año 1982.
Oriundo de Machagai, Chaco, debió cumplir con el servicio militar obligatorio, asignado al Batallón de Infantería de Marina N°5, Compañía Nácar, de Río Grande, Tierra del Fuego.
Hacia finales de marzo de 1982, cuando le faltaba muy poco tiempo para la «baja» o finalización del periodo de servicio militar obligatorio, les comunicaron que debían ir a Malvinas ya que «los ingleses no se iban a quedar esperando en el Reino Unido».
El 8 de abril de 1982, con 19 años, llegó a Malvinas, y al otro día a Monte Tumbledown que integraba la línea de defensa de Puerto Argentino, lugar que fuera su “casa” hasta finalizado el combate el 14 de junio.
Estuvo más de dos meses en el territorio malvinense, con semanas de intensos bombardeos diarios, a partir del 1 de mayo, y recién el 20 de junio pudo regresar en el buque Almirante Irízar a Río Grande, donde permaneció unos días para luego ir a Buenos Aires y reencontrarse con un primo que también combatió en Malvinas.
Recién pudo regresar el 9 de julio a Machagai donde se reencontró con su familia y conocidos.
Pero el Dr. Fernández Finós prefiere no entrar en detalles de sus días en el combate, pues, sostiene que, «la guerra de Malvinas no fueron sólo los meses de enfrentamiento armado sino todo lo que vino después».
Acota que, al final del conflicto bélico «no sabíamos donde estábamos parados, teníamos prohibido hablar del tema, con las familias, amigos y mucho menos aún con periodistas, nos habían hecho firmar una orden que no nos permitía, y si lo hiciéramos íbamos a ser juzgados por el Código de Justicia Militar”.

Ingreso a la Universidad
En su ciudad, en 1982 se dedicó a preparar el ingreso a la UNNE, para la carrera de Medicina, donde culminó sus estudios, recibiéndose de médico cirujano, y posteriormente terminó la especialidad de ginecología y obstetricia.
Queriendo dejar atrás lo vivido en la guerra, su graduación era una buena forma de lograrlo, y más aún empezar a trabajar como médico. Tras terminar la residencia se fue a ejercer la profesión en la localidad de Quitilipi.
Una vez instalado en esa ciudad recibió una inesperada recomendación, de no decir que era ex combatiente, pues «quién querría dejarse operar por un loco de la guerra», lo cual lo llevó al silencio y ocultar prácticamente su condición de combatiente.
Con el paso de los años, gracias al asesoramiento de su hermana, psiquiatra, empezó a entender los «efectos» que la guerra le provocó producto del estrés post traumático.
Reconocerlo «significó un gran giro en mi vida», pues le sirvió para comprender lo que vivió en los días de combate en Malvinas y principalmente lo que vivió y ocultó en los años del después de la guerra, y empezar a entender que además de las heridas físicas la guerra también causó heridas psicológicas en quienes participaron en la misma.
El tratamiento psiquiátrico fue haciendo camino para «comenzar a hablar de Malvinas», y luego a estudiar para entender el tema de “soberanía”.
Fuente: Unne Medios

