En el centro barrial ubicado en La Vizcacha, que forma parte de Vientos de Libertad a nivel nacional, un equipo de mujeres y disidencias construye un espacio de contención y formación frente a hechos de discriminación y consumos problemáticos. El espacio funciona desde 2021, de lunes a viernes de 9 a 17.
En una sociedad donde muchas veces las puertas están cerradas para la comunidad travesti-trans, el centro barrial ubicado en La Vizcacha se erige en Corrientes como un territorio de resistencia y esperanza.
Lo que comenzó en 2021, en pleno aislamiento por la pandemia, como una respuesta urgente ante la falta de recursos alimentarios, se consolidó hoy como un espacio con perspectiva de género que aborda la problemática de los consumos y la construcción de proyectos de vida.
HISTORIA
Vicky Maidana, una de las coordinadoras del espacio, resumió la esencia del espacio: «Este lugar es muy importante, la gente no lo va a ver, pero yo como soy de la comunidad, puedo decir que venir acá te salva. Esto vendría a ser como la casa de todas las compañeras porque en general y en la sociedad en que vivimos ninguna puerta está abierta para ninguna chica trans».
Por su parte, Valen Enriquez, también coordinadora de este espacio de disidencias, aportó una mirada cruda sobre la urgencia diaria y el rol de refugio que cumple el lugar frente a la hostilidad de la calle: «Hay chicas que duermen en la calle, abajo de un techito, y viene la policía y las despierta a patadas. El único lugar donde podés venir a estar sin que nadie te discrimine, sin que nadie te mire mal, es acá», remarcó.
La coordinadora también profundizó en el valor del abordaje de salud con perspectiva de género e identidad que llevan adelante, el cual incluye prevención en salud sexual y acompañamiento médico integral: «No hay otro lugar que tenga la capacidad de entender a una persona trans si no es otra trans. Este espacio es para nosotras, nos hace valorarnos y conocernos. Ojalá hubiera existido un lugar así cuando yo era joven», agregó con la voz quebrada de emoción.
ABORDAJE
El dispositivo no solo brinda asistencia ante consumos problemáticos, sino que actúa sobre las desigualdades estructurales: la exclusión laboral y habitacional, la violencia institucional y las barreras en el acceso a la salud y a la justicia.
A diferencia de otros espacios, este trabaja desde un paradigma distinto. «Nosotras no trabajamos con la familia porque ninguna compañera está acompañada, ese vacío tratamos de llenarlo de otras cosas», explicó Vicky. En su lugar, han construido un sistema donde la sororidad y el acompañamiento entre pares son el motor del tratamiento.
GRUPO
El equipo está conformado por una referente, dos coordinadoras, una psicóloga, una trabajadora social, una encargada de cocina y tres talleristas. La estrategia es clara: dar protagonismo a las propias compañeras. «La presencia es de gran importancia y el equipo le hace dar cuenta de esto para que ellas se encuentren útiles y con funciones, notamos que es sumamente importante esta estrategia para sus tratamientos y su continuidad en el barrial», detalló.
UPERACIÓN
La historia de Vicky refleja el proceso de transformación que se vive en el lugar. Ella misma pasó de ser una «acompañada» a liderar el espacio. «Fui cambiando hábitos, me fui formando y modificando mi mentalidad. Y desde ahí fuimos tomando roles junto con otras compañeras», relató sobre su camino personal.
El espacio ofrece talleres que van desde formación política, como la enseñanza de Ley de identidad de género y la Ley de cupo laboral trans, hasta expresiones artísticas como muralismo, percusión y expresión corporal. Este abanico de actividades es fundamental para que, según explicó Vicky, las integrantes «vayan asumiendo su identidad y vayan explorando» y, que se empoderen para conocer y defender sus derechos.
Desafíos y metas: la lucha por la dignidad

A pesar de los logros, el desafío diario es inmenso. La realidad de la comunidad travesti-trans en Corrientes sigue siendo hostil. Consultada sobre la metas futuras, Vicky no duda en señalar lo esencial: «Lo que más queremos todas es tener un lugar digno. Nos merecemos un espacio en buenas condiciones para poder estar con las chicas. Esa es la lucha eterna de todas las travestis y trans: que puedan dejar el consumo y tener un trabajo digno».
Para quienes forman parte de este espacio, afirmanam que su existencia significa la posibilidad de acceder a un hogar al que siempre podrán volver a regresar. Respecto a ello Vicky expresó: «Hoy en día somos un sostén. Yo siempre remarco lo que yo fui a lo que soy hoy en día. El espacio cambió muchísimo mi vida, y todo fue para bien».
Para las integrantes, el centro es, por sobre todas las cosas, una herramienta de supervivencia. Por sui parte, Valen tambiénb comnpartió su testimonio y al concluir expresó «Esto salva vidas. Salvo mi vida y salva la de muchas compañeras. Me llena el alma saber que estoy haciendo algo por mi comunidad».
FUTURO
Las coordinadoras también remarcaron que el próximo 24 se realizará una nueva movilización organizada por el colectivo local de travestis y trans junto a diversas organizaciones sociales. La marcha busca poner en relieve las urgencias de un sector que, según señalaron, enfrenta una vulnerabilidad creciente.
De esta forma confirmaron que la concentración será a partir de las 9.30 en la plaza 25 de mayo, desde donde se marchará hacia el Concejo Deliberante «con el objetivo de interpelar a las autoridades locales».

