A través de un informe técnico que se viene elaborando en el Gobierno provincial, al que accedió EL LIBERTADOR, se revela que un agente estatal percibe $7.400 por hora frente a los $5.780 del sector privado. Con una carga horaria reducida de 30 horas semanales y un sistema previsional propio que supera a la Anses, la política salarial de la gestión de Juan Pablo busca blindar el consumo local ante el complejo escenario macroeconómico nacional.
20-CONTRATAPA-7En un contexto nacional donde la incertidumbre laboral (con la reforma a punto de aprobarse el viernes 27) y la erosión del poder adquisitivo -debido a los constantes sacudones del mercado- marcan la agenda, la provincia de Corrientes parece haber trazado una línea de defensa interna.
EL LIBERTADOR tuvo acceso a un exhaustivo informe que vienen elaborando diversas dependencias del Gobierno provincial. Son borradores que en breve adquirirán formalidad para ser presentados ante el titular del Ejecutivo, en una semana que marcará el inicio de la negociación para definir salarios docentes y se establecerá cuál será la dosificación de la recomposición para los demás sectores de la Administración Pública.
En estos documentos, se marca la brecha entre el empleo público y el privado, teniendo en cuenta además la estabilidad, y un dato técnico revelador: el valor de la hora de trabajo.
PORCENTUALES
EXPLÍCITOS
La documentación, que surge de un trabajo articulado entre distintas áreas técnicas (como el Consejo de Responsabilidad Fiscal) y el Ministerio de Hacienda y Finanzas, confirma que un trabajador de la administración pública provincial percibe, en promedio, un 30 por ciento más por hora laboral que uno del sector privado.
Mientras que, en el Estado, el valor hora se sitúa en los 7.400 pesos, en la actividad privada la cifra ronda los 5.780 pesos.
MENOS HORAS,
MEJOR PAGO
Uno de los puntos más disruptivos del informe técnico analizado por este diario radica en la distribución del tiempo. La arquitectura salarial diseñada por la gestión de Juan Pablo sostiene un esquema de 30 horas semanales (6 horas diarias) para el agente público. En contraste, el trabajador privado promedio debe cumplir 48 horas semanales para alcanzar un ingreso que, proporcionalmente, resulta inferior.
Esta diferencia de intensidad laboral, sumada al valor nominal, posiciona al sector público correntino en una situación de privilegio relativo.
Desde el Ejecutivo provincial sostienen que esta «ejecución técnica» no es azarosa, sino una decisión política orientada a sostener la calidad de vida de unas 100.000 personas que integran el universo de activos y pasivos de la Provincia.
El refugio
de la estabilidad
Más allá de los pesos y centavos, el informe subraya un activo intangible, pero vital en épocas de recesión: la estabilidad.
Mientras el sector privado enfrenta cierres dolorosos -como los registrados en la industria textil de Goya-, el agente estatal cuenta con un paraguas legal que garantiza 30 años de continuidad laboral.
OTRO
FACTOR CLAVE
A este escenario de tranquilidad laboral se suma el factor previsional. El documento destaca la performance del Instituto de Previsión Social (IPS).
Al ser administrado por la Provincia, el sistema no sólo asegura la transición a la jubilación, sino que ofrece beneficios superiores a los de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses), convirtiéndose en un modelo de sostenibilidad en medio del ajuste nacional.
Efecto dinamizador
«El sueldo que se queda en el barrio». Así se define el circuito virtuoso que se genera con el escenario establecido por la Provincia.
Lejos de ser un gasto estático, el informe de Hacienda argumenta que la mejora constante del salario público genera un «efecto derrame» indispensable para la economía correntina.
Al ser ingresos que se inyectan directamente al consumo de bienes y servicios locales, funcionan como un motor que evita que el comercio minorista colapse ante la caída de la actividad privada.

