La provincia de Corrientes enfrenta hoy uno de los escenarios más complejos de los últimos tiempos. Las lluvias extraordinarias que vienen castigando a la región no solo alteran el paisaje geográfico, sino que afectan a cientos de personas que debieron abandonar sus hogares, dejando además a vastas zonas productivas completamente bajo el agua.
El fenómeno, que se manifiesta con un milimetraje muy superior a las medias históricas, pone en jaque a las economías regionales. Las sucesivas y abundantes lluvias generaron una emergencia hídrica y social de alcance provincial, con consecuencias que ya se anticipan devastadoras para el sector agropecuario.



Un respaldo institucional ante la crisis
Frente a este panorama, Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) emitió un comunicado oficial manifestando su preocupación y solidaridad con los damnificados. La entidad nacional hizo hincapié en el acompañamiento a cada vecino y, de manera particular, a los productores que hoy observan cómo el agua avanza sobre sus campos y su capital de trabajo.


El apoyo de CRA a la Asociación de Sociedades Rurales de Corrientes (ASRC), se dio a conocer a través de las redes sociales. Según indicaron desde la organización, el objetivo es sostener a quienes hoy enfrentan un “futuro inmediato cargado de incertidumbre y pérdidas materiales” que, en muchos casos, serán difíciles de recuperar a corto plazo.
El impacto en el entramado productivo
La crisis hídrica no solo afecta la vida cotidiana de cientos de familias tanto en zonas urbanas como rurales, sino que golpea el corazón del sistema económico correntino:
Zonas productivas anegadas: miles de hectáreas destinadas a la ganadería y la agricultura se encuentran inaccesibles.
Pérdidas estructurales: daños en alambrados, caminos rurales y pasturas que comprometen la cadena de valor.
Desafío social: cientos de familias evacuadas dependen hoy de la asistencia directa y del trabajo conjunto entre el sector público y las entidades privadas.
La necesidad de un trabajo conjunto
Desde el sector rural subrayaron que la prioridad actual es mantener unido el entramado social y productivo. «La importancia de estar presentes y trabajar en conjunto es fundamental en este momento», señalaron fuentes vinculadas a la entidad ruralista, remarcando que el sostenimiento de las economías regionales será el gran desafío una vez que el agua comience a retirarse.
Mientras la provincia sigue bajo vigilancia climática, la consigna es clara: el acompañamiento institucional y la resiliencia del productor correntino serán claves para encarar la reconstrucción de las zonas afectadas.
Fuente, fotos y videos. gentileza CRA

