El estudio de LT7 recibió a una figura cuya vida está entrelazada con el «Do» (el camino). Jorge Demarchi, fundador y presidente de la Asociación Civil Academia Superior de Taekwondo, no solo es uno de los máximos graduados del país, sino un formador que ha visto pasar a seis generaciones de instructores por sus filas.
Con la serenidad que otorgan décadas de práctica, Demarchi dialogó con el periodista Jacinto Méndez Capurro, en el programa Historias para Contar – que se emite simultáneamente por LT7 Radio Corrientes y 106.3 Info de Radio – sobre el pasado, presente y futuro de un arte que es mucho más que defensa personal.

¿Cómo se inician las artes marciales en Corrientes y qué lugar ocupa el Taekwondo en esa cronología?
– Es importante entender que, si bien el Kung Fu chino o el Karate japonés son milenarios, el Taekwondo es el arte marcial más nuevo del mundo, creado el 11 de abril de 1955 por el General coreano Choi Hong Hi. A Corrientes y Resistencia llegó en marzo de 1972 de la mano de instructores paraguayos. Gustó tanto que hoy es la disciplina más practicada a nivel global.
Usted es oriundo de Goya, de la zona rural. ¿Cómo fue ese primer contacto con la disciplina en una época donde el cine de Bruce Lee causaba furor?
– Así es, nací cerca de Colonia Carolina, en el campo. Hice la secundaria en una escuela técnica de Goya entre el 73 y el 79. En esos años íbamos a los cines Italiano y Solari; ver las películas de artes marciales era una locura para nosotros. Comencé practicando Hapkido con el profesor Edmundo Escobar y también hice algo de boxeo en el Club Huracán de Goya. Cuando me radiqué en Corrientes en los años 80, ya tenía una base de formación marcial.
Usted tuvo el honor de rendir con el mismísimo creador del Taekwondo, ¿verdad?
– Fue histórico. En 1996 rendí para Cuarto Dan en Tucumán con el General Choi Hong Hi, quien vino desde Canadá. Ya había hecho un curso con él anteriormente en Buenos Aires. Es una experiencia que te marca para siempre estar frente al fundador.
¿Qué significa exactamente «Taekwondo» y cuáles son los pilares que rigen su práctica?
– Etimológicamente, Tae es pie, Kwon es mano y Do es el arte o camino. Ese «Do» es la filosofía que debe arraigarse en el practicante. Nos basamos en cinco principios fundamentales: cortesía, integridad, perseverancia, autocontrol y espíritu indomable. El autocontrol es clave hoy en día; la violencia que vemos en la calle suele ser un desborde emocional, y nosotros preparamos a los alumnos para controlar esas emociones.
Es llamativo que hoy el 75% de sus alumnos sean niños. ¿A qué atribuye este fenómeno y cómo ayuda el Taekwondo contra el bullying?
– El adulto a veces no tiene el tiempo o la paciencia que requiere una carrera de arte marcial y opta por deportes de contacto más rápidos como el boxeo recreativo. Pero en los niños, el Taekwondo es una herramienta de contención ante una comunidad vulnerable. Vemos muchos problemas de coordinación física y falta de enfoque por el uso de pantallas. Respecto al bullying, trabajamos la autoestima. Al niño se lo trata con respeto, de «usted», para marcar una distancia formativa. Los preparamos para que se valoren y sepan recurrir a las autoridades, pero también para que tengan la seguridad necesaria para defenderse si la situación llega a un límite psicológico o traumático.
Con 50 años en la calle y las artes marciales, ¿le ha tocado alguna vez aplicar sus conocimientos en una situación real de conflicto?
– He estado en situaciones difíciles, pero jamás he tenido que tocar a nadie. He resuelto conflictos sin apelar a la fuerza física. Mi consejo, incluso cuando fui instructor en la escuela de policía durante ocho años, siempre fue que hay herramientas para actuar y defenderse sin necesidad de apremiar o lastimar. La disciplina debe englobar toda tu vida: tu conducta con los vecinos, tu familia y tu entrenamiento diario.
Para finalizar, Jorge, usted está a las puertas de una graduación máxima. ¿Qué sigue para la Academia Superior de Taekwondo?
Estoy por rendir para Noveno Dan, mi última graduación. Posiblemente sea en noviembre en Montevideo. Institucionalmente, seguimos creciendo. Nuestra asociación tiene escuelas desde Corrientes hasta Buenos Aires, incluyendo el Chaco, Formosa, Misiones, Santa Fe y Paraguay. El mensaje para los jóvenes es que se cuiden, que valoren su cuerpo como un templo sagrado y que no estén tan pendientes del celular, porque la vida está en uno mismo, hacia adentro.

