El legislador profundizó sobre el posicionamiento de la Argentina en el tablero geopolítico actual. En ese marco, lamentó el deterioro del tejido social por la pérdida de empleo y el cierre de pymes, criticó la alineación «ciega» en política exterior y reivindicó la autonomía funcional frente a las grandes potencias.
04-POLITICAEl senador provincial por la Unión Cívica Radical (UCR), Noel Breard, fue entrevistado en el programa televisivo Corrientes de Pensamiento, conducido por José Antonio Pocho Romero Feris. Durante el encuentro, el legislador realizó un análisis profundo y crítico sobre la marcha del Gobierno nacional, la fragilidad del sistema productivo y el posicionamiento de la Argentina en el complejo tablero geopolítico actual. Con un tono reflexivo pero contundente, desmenuzó las inconsistencias que, según su visión, presenta el esquema de gestión liderado por Javier Milei, al señalar que el país se encuentra en una encrucijada donde la teoría económica choca con la realidad del tejido social.
Al iniciar el diálogo sobre la coyuntura política y económica del país, Breard manifestó su preocupación por la falta de un horizonte productivo claro y la ausencia de propuestas alternativas sólidas. Al referirse a la estrategia financiera de la Casa Rosada, el legislador indicó que se debe dar un debate honesto sobre los compromisos externos y la viabilidad del esquema actual: «La gente y nosotros debemos saber qué manejo vamos a tener de la deuda; ¿vamos a aceptar una lógica neoliberal de que un país debe estar preparado para pagar exclusivamente una deuda externa sabiendo que es impagable?», se preguntó. En esa misma línea, el Senador provincial sentenció que «la deuda es impagable» y que esa es la razón fundamental por la cual los mercados internacionales de Wall Street mantienen su escepticismo, a pesar del severo y «brutal» ajuste fiscal que lleva adelante el Poder Ejecutivo nacional.
En ese sentido, describió lo que considera un esquema económico con pies de barro, basado en variables que generan una estabilidad ficticia pero peligrosa. Breard sostuvo que el programa actual se apoya de manera exclusiva en el retraso cambiario, el mantenimiento de altas tasas de interés y un creciente endeudamiento de los núcleos familiares.
Desde su óptica, esta combinación genera un escenario de extrema vulnerabilidad para el consumo y la producción: «Si el salario va por detrás de la inversión y de la tasa de interés, y la importación destruye el salario, se arma un cóctel del terror que no es sustentable en el tiempo», disparó. Asimismo, recordó los conceptos de Paul Krugman, al recalcar que estos planes suelen crear una «ficción» momentánea de baja inflación, pero terminan hipotecando el bienestar de la ciudadanía a través del endeudamiento.
EL IMPACTO EN EL TEJIDO
SOCIAL Y LA CRISIS DE LAS PYMES
La mirada del legislador sobre el impacto de estas políticas en la vida cotidiana de los argentinos fue sombría, especialmente al observar las estadísticas de empleo y actividad industrial. Breard puso el foco en las cifras de desocupación y el cierre de unidades productivas, factores que considera determinantes para la estabilidad futura. «Hay un 7,5 por ciento de desempleo, lo cual es tremendamente duro. Se han perdido 250.000 empleos formales y 17.000 Pymes», detalló el Senador, tras lo cual consideró que esta dinámica «rompe el tejido social argentino». Asimismo, hizo especial hincapié en la situación de los adultos mayores, al recordar que existen «5 millones y medio de jubilados que no perciben lo que realmente les corresponde», lo que -interpretó- profundiza la brecha de desigualdad en el país.
Para el dirigente radical, la salida de esta crisis no puede limitarse a la austeridad fiscal, sino que requiere una visión trilateral que contemple el rol del Estado como regulador inteligente. Breard propuso que la economía debe pivotar sobre tres vértices: el equilibrio fiscal racional, un manejo de la deuda con reestructuración y quita, y un cambio profundo en la matriz productiva. Al respecto, el Senador enfatizó en que el país necesita dejar de lado el enfoque meramente extractivo. «No podemos pagar esto solo con una economía primarizada», concluyó, al referirse a la necesidad de fortalecer la industria nacional y generar valor agregado.
SOBERANÍA JURÍDICA Y
EL CONFLICTO POR YPF
Uno de los temas técnicos que mayor preocupación generó en la entrevista fue el reciente fallo judicial en Nueva York respecto de la expropiación de YPF. Acerca de ello, Breard defendió la soberanía jurídica de la Argentina frente a lo que calificó como una maniobra especulativa de los fondos buitre.
«Lo que no podíamos poner en discusión era que el derecho público argentino pudiese ser colonizado por Nueva York», afirmó. Seguidamente, explicó que, si bien la jurisdicción puede ser discutible, la aplicabilidad del estatuto argentino es innegociable.
El Senador denunció que un fondo buitre compró un proceso judicial por escasos 16 millones de dólares y, a través de la Justicia norteamericana, logró una sentencia de 16.000 millones. «Hicieron una multiplicación de los panes, como en el Evangelio», ironizó Noel, e inmediatamente aclaró que no se trató de una inversión productiva, sino de una «especulación» que busca bloquear sistemas soberanos a futuro.
En ese contexto, destacó que la Argentina contaba con una «bala de plata»: en caso de una sentencia adversa definitiva, la Corte Suprema de Justicia de la Nación podría declarar la inhabilidad de título, si se considerase que se lesiona el orden público argentino.
El rol de Argentina en el mundo
Acerca del posicionamiento de la Argentina en el mundo, Breard se mostró crítico con la estrategia de la Cancillería y la actitud de la Nación frente a las potencias mundiales, especialmente en lo que respecta a la alineación con los Estados Unidos. Consultado por el alineamiento de la administración de Milei, no ahorró reproches y vinculó la postura actual con teorías del pasado que resultaron perjudiciales. «Compran la tesis de Carlos Escudé, que le dio letra a Menem y a Di Tella: el realismo de los países débiles que dice que hay que entregarse al poderoso porque este después te devolverá poder», dijo Breard. «La verdad es que el poderoso nunca te devuelve poder; te devuelve problemas», fustigó luego.
Así, calificó este accionar como una «alineación automática y ciega» que representa un problema serio para la soberanía. Contrariamente a ello, reivindicó el legado de Raúl Alfonsín y las enseñanzas de Roberto Russell, que apostaron por una «autonomía funcional» que permita al país negociar según sus intereses y no por impulsos ideológicos.
La relevancia de la relación con Brasil
En el marco regional, Breard instó a recuperar la profundidad de los vínculos estratégicos, especialmente con Brasil, y recordó que la relación con el país vecino debe estar por encima de las afinidades ideológicas de los jefes de Estado. «Nuestra Cancillería debe actuar según lo que conviene al país y no al gobierno de turno. Brasil es nuestro socio con mayor intercambio comercial y tenemos intereses comunes», subrayó. Seguidamente, propuso retomar el camino de los 22 protocolos de integración que supieron construir Alfonsín y Sarney en los albores de la democracia.
Respecto de la situación en Cuba y Venezuela, Noel tuvo una visión basada en el pragmatismo histórico y la legalidad internacional. Sobre la isla caribeña, consideró que la revolución «fracasó» y que padece problemas estructurales desde la caída de la Unión Soviética. En cuanto a Venezuela, atribuyó la situación a un pragmatismo energético por parte de los Estados Unidos y recordó el Tratado de Ushuaia: no se puede integrar al Mercosur a un país que no es democrático.

