En la noche del miércoles 7 de enero, la ciudad de Ituzaingó recibió la visita de la Expedición Peabirú, una travesía internacional de autos clásicos que recorre países de Sudamérica siguiendo los antiguos caminos guaraníes.
El paso de la caravana generó gran expectativa entre vecinos y turistas, que se acercaron a la costanera Paranaguá para disfrutar de una exposición única frente al río Paraná.
Durante varias horas, 32 vehículos antiguos provenientes de Brasil permanecieron en la ciudad, ofreciendo una postal poco habitual y despertando el interés de quienes se encontraban en la zona. Las verdaderas joyas sobre ruedas fueron apreciadas por el público, que destacó la posibilidad de observar de cerca automóviles con una fuerte carga histórica y cultural.
Si bien la Expedición Peabirú ya había transitado anteriormente por la provincia de Corrientes, esta fue la primera vez que incluyó a Ituzaingó en su recorrido. Señalaron algunos de los integrantes de la caravana, siempre existió el interés por conocer la ciudad balnearia, lo que finalmente se concretó en esta edición del viaje.
El Grupo Itu Clásicos, organizador local de encuentros de autos antiguos, actuó como anfitrión de los expedicionarios brasileños, facilitando la logística y acompañando las actividades durante la estadía. El encuentro permitió fortalecer vínculos y promover el intercambio cultural entre los visitantes y la comunidad local.
CON RAÍCES
ANCESTRALES
La Expedición Peabirú fue concebida por un grupo de entusiastas de las travesías, quienes tomaron su nombre de los senderos utilizados por los pueblos originarios de la cultura tupí-guaraní para dirigirse hacia la mítica «Tierra sin Mal». La propuesta busca resignificar aquellos caminos ancestrales a través de una experiencia contemporánea.
Los senderos de Peabirú, cuya traducción aproximada es «el pasto que ha sido pisado», conformaron una extensa red de caminos que, a lo largo de más de 4.000 kilómetros, conectaron los océanos Atlántico y Pacífico. Desde hace más de una década, los integrantes de la expedición recrean esta leyenda histórica a bordo de automóviles clásicos.
La bitácora del viaje contempla etapas en Brasil, Bolivia, Chile y la Argentina, para luego regresar a Brasil. En su edición actual, que partió el 25 de Diciembre, la travesía recibe el nombre de Desafío Bioceánico, en alusión al recorrido que une ambos océanos.
Cada ciudad visitada cuenta con un referente local que colabora con la logística y facilita el acercamiento a la cultura regional. En Ituzaingó, el paso de la expedición dejó una experiencia marcada por la historia, la identidad local y la pasión compartida por los autos clásicos.

