En el marco de la 35ª edición de la Fiesta Nacional del Chamamé, el Museo de Artesanías de Corrientes se hace presente con un espacio dedicado a la exposición y comercialización de obras autóctonas. El director de la institución, Sergio Cabrera, en contacto con EL LIBERTADOR, destacó la relevancia de este evento para el sector artesanal de la región.
A través de la gestión del Instituto de Cultura y el Gobierno de la Provincia, el museo ofrece un stand estratégico para los trabajadores. En este lugar, según explicó el funcionario, participan activamente «los artesanos de provincia, del Interior y de Capital» allí estos «exponen y comercializan sus productos».
La propuesta del stand es variada y refleja la riqueza de los recursos naturales de la zona. Los asistentes pueden encontrar una amplia gama de productos que incluyen trabajos en madera, cestería, piezas textiles y diversos objetos realizados en cuero.
LA ARTESANÍA
TRADICIONAL
Y SUS EFECTOS
Uno de los pilares fundamentales que Cabrera resaltó durante la entrevista es el interés de tener estos productos presentes. «La importancia de poner en valor esa artesanía tradicional» que identifica a Corrientes. Este concepto no solo se refiere al producto final, sino a todo el proceso de creación manual.
Para el Director, el artesano tradicional es aquel que se involucra en cada etapa de la producción. Mencionó un ejemplo: «Es el que elabora una pieza, desde que faenó el animal, curtió el cuero e hizo una termera».
Este proceso integral incluye tareas complejas que llevan a que el producto se convierta en una auténtica obra de arte utilizable. De la misma manera sucede en el ámbito textil, donde el ciclo comienza con la esquila del ovino para obtener la lana cruda.
PRESENCIA Y
PROYECCIÓN A
NIVEL NACIONAL
El stand ubicado en el predio del festival no es solo un punto de venta, sino una vitrina hacia el país. Cabrera subrayó que «este es un punto estratégico» para otorgar visibilidad a las piezas. Mismas que, habitualmente, «se encuentran en el mercado del Museo de Artesanías».
La labor del museo no se limita a la temporada festivalera en la Capital correntina. El Director informó que las delegaciones de artesanos mantienen una agenda cargada: «Siempre estamos participando en las fiestas grandes a nivel nacional». Así que Corrientes tiene su presentación a lo largo de Argentina.
Entre los destinos más importantes para el mes de febrero se encuentra la Feria Nacional de Artesanía. Además, la delegación tiene presencia en la reconocida Fiesta del Poncho en Catamarca y en las exposiciones de Palermo durante las vacaciones de invierno.
FORMACIÓN
Y PATRIMONIO
Más allá de las ferias, el museo funciona como un centro de capacitación constante en su sede de Salta y Quintana. Cabrera insiste a la comunidad en «visitar lo que es el patrimonio de la artesanía tradicional que está en la sala de exposición». Es sembrar cultura y difundirla a través de vitrinas en una esquina tan concurrida de Corrientes.
En el establecimiento se dictan talleres en diversas técnicas como cuero, madera, metal, textil, cerámica. Además, el director resaltó la concurrencia e interés en los cursos: «Tenemos una lista de espera de postulantes para aprender de hasta cuatro meses previos».
La enseñanza se organiza en grupos reducidos para garantizar la calidad del aprendizaje entre el maestro y el alumno. El objetivo final es que el público pueda acercarse, conversar con los especialistas y sumergirse en las técnicas ancestrales que definen la identidad local.
La juventud y el interés por lo ancestral
La concurrencia juvenil en la Fiesta Nacional del Chamamé ha tenido un impacto directo en el interés por las artesanías. Sergio Cabrera observó con entusiasmo: «Estamos exponiendo en la entrada, el local llama la atención de la juventud». Esta atracción de los jóvenes es la que permite que la «transmisión de técnica de los artesanos» continúe vigente hacia las nuevas generaciones.
El Director destacó que cuenta con artesanos muy jóvenes que se han acercado al museo para perfeccionarse. Para la institución, es vital que ese conocimiento no se pierda y que el joven «tome interés en aprender esa artesanía», asegurando así la continuidad del oficio.
Este vínculo entre los maestros artesanos y los alumnos principiantes garantiza que las raíces culturales se mantengan vivas. La visibilidad que ofrecen estos eventos multitudinarios es la herramienta fundamental para captar el interés de quienes heredarán el patrimonio correntino.

