El popular comediante correntino, Wali Iturriaga utilizó sus redes sociales para denunciar una situación crítica de salud que atraviesa su hija menor.
A través de un video, el artista denunció la falta de respuesta y las constantes trabas burocráticas que enfrenta por parte de la empresa de medicina privada OSDE para conseguir la medicación de su hija, quien padece diabetes tipo 1.
«No soy de subir estas cosas, pero recibí tantos mensajes de gente pasando momentos tan tristes… eh, siempre trato de subir cosas, algo para que se puedan reír, pero bueno, me escribió tanta gente en este ratito después de subir la historia que publiqué, que lo vi necesario», comenzó relatando el correntino, explicando el motivo de su drástico cambio de tono en redes.
Detalló que el tratamiento de su hija, al ser una enfermedad crónica sin cura, requiere de una provisión constante de insulina y sensores de monitoreo. Sin embargo, según el humorista, la prepaga exige trámites que califica de «inoperantes» y repetitivos:
«Cada tres meses tenemos que presentar un informe del informe, del informe… para que nos den sus benditos medicamentos. Y por un tema de inoperancia de ellos, porque hace un año no mandaron más los sensores que van inyectado en su bracito, que no coinciden con el modelo del lector… nos cuesta conseguir ese informe a la perfección».
El comediante hizo un llamado directo a la empresa, cuestionando la falta de sensibilidad frente a una condición de salud que no admite demoras: «El problema es que ella no puede estar ni un día sin insulina, ¿escuchaste, OSDE? Teniendo todo, el informe de sus doctores… ¿se dan cuenta el nivel de chantaje que manejan?».
Ante la posibilidad de que su fama pudiera agilizar los trámites por temor a una repercusión mediática, el creador de «La Jenny» fue tajante. Su objetivo, asegura, es que la empresa trate a todos sus afiliados con la misma responsabilidad con la que exige el pago mensual de la cuota:
«Yo no quiero ningún tipo de trato especial porque yo tengo seguidores… No, yo detesto eso, no quiero ser un privilegiado bajo ningún punto de vista. Quiero que cumplan con lo que deben, que dejen de joder con la salud de la gente».
Iturriaga cerró su descargo advirtiendo que su caso no es aislado, sino que representa el calvario de miles de familias que se encuentran desamparadas frente a la burocracia médica: «Para cobrar son unos genios. Nosotros no tenemos la posibilidad de pedirles a ustedes ningún informe de su servicio de cuarta, disfrazado de primer nivel y caro».

