El operativo de rastrillaje dio con el cadáver de la maestra sobre el mediodía en una zona intrincada del Paraje El Malezal, en el departamento de Esquina.
Los restos se encontraban semisumergidos en las aguas de la conocida laguna Yacaré, un sector de difícil acceso ubicado a 2,5 kilómetros de la escuela rural donde ejercía la víctima y a más de 5 kilómetros del casco de la estancia El Curupí.
En medio del procedimiento de extracción del cuerpo, las autoridades policiales e investigativas confirmaron un dato de alta relevancia técnica: entre las pertenencias de Godoy se logró recuperar su teléfono celular personal. La unidad fue resguardada para ser sometida a aperturas y peritajes informáticos con el fin de reconstruir los últimos contactos y geolocalizaciones.

