El curuzucuateño, Luis Sufid (43 años), emprendió con toda su ilusión, ganas y gran preparación la travesía de cruzar a nado el Río de la Plata. Así, poco después de las 5 de la mañana de este martes se lanzó en busca de concretar la hazaña de unir Uruguay (Colonia) con Argentina (Punta Lara), en un trayecto de más de 40 kilómetros en aguas abiertas.
Todo iba viento en popa, hasta que luego de más de 12 horas de recorrido por el Río de la Plata, una tormenta de viento en la costa de San Isidro a Ensenada, por momentos eléctrica, obligó a abortar el cruce y por precaución, Sufid tuvo que ser sacado del agua por las embarcaciones de apoyo que lo acompañaban. “Gracias a todos por el apoyo, nos sacaron por una tormenta de viento”, comentó Sufid, ya en en la costa de Punta Lara, Buenos Aires, lugar de destino de la travesía.
El objetivo de Sufid apuntaba a completar aproximadamente unos 45 kilómetros nadando en línea recta, para unir Colonia, Uruguay, con Punta Lara; trayecto que le iba a demandar entre 15 y 17 horas de nado.
“Luis tenía ganas de seguir nadando, veníamos holgados; teníamos de sobra”, manifestó Cesar Retegui, entrenador de Luis Sufid.
Recordemos que Sufid ya en diciembre pasado estaba preparado para realizar el cruce al Río de la Plata, y en dicha oportunidad el intento se canceló por el pronóstico de mal tiempo reinante.
No obstante, vale resaltar el esfuerzo de Sufid para afrontar una travesía histórica: el cruce a nado del Río de la Plata, considerado el río más ancho del mundo. Junto a su profesor César Retegui y equipo, llegó en óptimas condiciones al desafío único de la natación en aguas abiertas.
Con entrenamiento, disciplina, un equipo consolidado y un objetivo claro, el nadador dejó su nombre, el de Curuzú Cuatiá y el de Corrientes en la historia, afrontando una de las pruebas más exigentes de la natación de larga distancia, más allá que por razones ajenas a su voluntad le faltó poco para terminar de completarla.

No obstante, teniendo en cuenta que Sufid es un atleta que nunca baja los brazos, no hay que descartar que en el futuro vuelva a intentar llevar adelante la Travesía, aguardando que se abra otra ventana para su cometido.
Cabe resaltar que fue impresionante el apoyo y los mensajes de aliento que fue recibiendo Sufid y su equipo técnico, una vez que largó el cruce al Río de la Plata. Muestras de acompañamiento, deseos de buena suerte y manifestaciones con los mejores augurios fueron moneda corrientes tanto en el grupo de whatsapp especialmente creado para sus seguidores, como en las redes sociales también.
“Así es la ultranatación, un deporte «extremo» al aire libre. El objetivo de Bebe Sufid, es cruzar el rio más ancho del mundo. Es como hacer cumbre en el Everest, si toca tormenta de nieve no llegan y buscarán otra oportunidad. A Bebe y Cesar esta vez les tocó tormenta, el equipo estaba para hacer cumbre, pero contra la madre Naturaleza no se jode. Felicito a la organización OWA que tuvo la grandeza de suspender el cruce en el momento adecuado.
El río seguirá en su lugar, esperando nuevas oportunidades. Siempre habrá, aunque este equipo ya demostró lo que es capaz”, fue el mensaje reflejado por Ramiro Guglielmone, uno de los tantos dirigidos en reconocimiento hacia el nadador de Curuzú Cuatiá, que, no caben dudas, volvió a mostrar templanza y grandeza frente al desafío extremo. Y no hay que descartar que vuelva a intentarlo una vez más.

