La empresa argentina Emilio Alal oficializó este lunes el cierre definitivo de sus plantas productivas de hilados y telas en las ciudades de Goya, Corrientes, y Villa Ángela, Chaco. La medida afecta directamente a 260 familias que dependían de la actividad de la firma, la cual representaba la principal compañía que brindaba trabajo en el sector privado en Goya, tras el anterior cierre de la tabacalera Massalín Particulares. Durante la jornada, los empleados recibieron los telegramas de despido y se registró la presencia de una guardia policial en el ingreso a la planta de la Avenida Alem para impedir el acceso al predio.
Versión oficial
La dirección de la compañía fundamentó esta decisión en el actual contexto económico y comercial, señalando que las políticas vigentes han impactado negativamente en la competitividad de la industria nacional. Entre los motivos detallados en su comunicado oficial, la firma destacó la apertura de las importaciones de productos textiles nuevos y usados provenientes de Asia, la caída del poder adquisitivo en el mercado interno y el incremento de los costos operativos, financieros y energéticos. Asimismo, mencionaron que el atraso cambiario y la elevada carga impositiva tornaron inviable la continuidad de las operaciones a corto y mediano plazo.
Esta situación se agravó en los últimos días debido a un marcado deterioro en la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil, lo que limitó la capacidad financiera de la PyME. El cierre de Alal se suma a una tendencia reciente en el sector, que incluye el cese de producción de la textil más grande del país con sedes en Jujuy y Corrientes. Según la empresa, a pesar de haber realizado esfuerzos por diversificar su producción hacia las telas y mantener estándares de calidad internacional para la exportación, el escenario económico general impidió revertir la crisis operativa.
Desde la firma Emilio Alal subrayaron que esta crisis afecta de manera particular a la industria manufacturera, que atraviesa uno de los momentos más complejos de su historia. En su mensaje de cierre, la empresa expresó su pesar por el impacto social de la medida y agradeció el compromiso de sus trabajadores durante el siglo de trayectoria de la fábrica. Finalmente, manifestaron su deseo de que se generen futuras condiciones económicas y de diálogo que permitan la recuperación del entramado productivo y el empleo en la región.

