En apenas dos días, las pizarras de la ciudad registraron un salto promedio de 40 pesos por litro, una cifra que, aunque parece marginal en el acumulado anual, representa un nuevo golpe a la previsibilidad de los usuarios locales.

La petrolera estatal YPF, que suele marcar el pulso del mercado, abandonó la barrera de los mil novecientos pesos para su segmento básico. La nafta Súper, que hace 48 horas se conseguía a $1.978, hoy se exhibe a $2.018. En el segmento premium, la Infinia escaló hasta los $2.198, mientras que el Diésel de mayor tecnología ya se ubica en $2.301.
En el otro extremo del espectro, Shell continúa posicionándose como la opción más costosa de la capital. La variante V-Power (nafta) alcanzó los $2.316, y su versión Diésel tocó un máximo de $2.436, convirtiéndose en el combustible líquido más caro del mercado local.
Tanto Puma como Axion mantienen sus versiones Súper en $1.998 y $1.999 respectivamente. Sin embargo, se trata de una frontera técnica que, según el ritmo de actualización de las últimas horas, parece tener fecha de vencimiento próxima.

Fotos: Luis Gurdiel

