Un hecho trágico ocurrido hace unos días en Punta del Este sigue bajo análisis por parte de la Justicia uruguaya, tras la muerte de Juan Elmo Moyano, reconocido médico deportivo argentino con una larga trayectoria en el rugby nacional.
Moyano, de 78 años y conocido en el ambiente como “Mito”, caminaba por la rambla de Playa Mansa el pasado jueves por la mañana cuando fue brutalmente embestido por un automóvil que circulaba fuera de control y subió a la vereda, según registros de cámaras de seguridad oficiales. El hecho tuvo lugar poco antes de las 11 en la rambla Claudio Williman, esquina Capricornio, en Maldonado, Uruguay, y fue confirmado por fuentes policiales locales.
Tras el impacto, el histórico médico del plantel de Los Pumas quedó atrapado debajo del vehículo. Fue asistido por la Unidad de Respuesta Policial Móvil de la Zona Operacional II y trasladado con urgencia a un sanatorio de Maldonado, donde falleció horas más tarde como consecuencia de las graves heridas sufridas, que incluían fracturas y un traumatismo craneal.
La noticia generó un profundo impacto en el rugby argentino y en el entorno deportivo local. Moyano había desarrollado una extensa carrera en el ámbito de este deporte: fue jugador, médico, entrenador, dirigente y presidente de la Asociación Deportiva Francesa (Depo), además de integrar la comisión directiva del club y formar parte del cuerpo médico de selecciones de la Unión Argentina de Rugby en las décadas de 1980 y 1990.
Causa judicial: imputación y medidas cautelares
El conductor del vehículo, Horacio Guillot Navarro, de 22 años y sin antecedentes penales, fue rápidamente identificado por las autoridades. Las pruebas de alcoholemia realizadas tras el siniestro arrojaron resultados positivos, con un nivel de alcohol en sangre que superaba los límites legales permitidos.
La jueza penal de turno, Sylvana Karina García Noroya, formalizó la imputación de Guillot Navarro como presunto autor de homicidio culposo en el marco de la causa. Entre las medidas cautelares dispuestas, se incluyeron la fijación de domicilio sin posibilidad de modificarlo sin autorización judicial, el cumplimiento de arresto domiciliario nocturno entre las 22 y las 6, y la prohibición de conducir vehículos motorizados por un período de 120 días.
Hasta el momento, la causa continúa su curso y se espera que los próximos pasos de la investigación y la definición del proceso judicial reflejen las imputaciones correspondientes a la conducción bajo efectos del alcohol y la consecuencia fatal del siniestro. Las restricciones impuestas al imputado buscan garantizar el avance del proceso mientras la Justicia evalúa todas las responsabilidades y posibles sanciones.
La muerte de Moyano no solo reavivó la discusión sobre la conducción en estado de ebriedad sino que también dejó un legado de nostalgia y reconocimiento en el mundo del rugby argentino, que hoy despide a una de sus figuras más emblemáticas.

