Hay hombres que parecen estar hechos de la misma fibra que esta tierra: resistentes, profundos y con una vocación que no conoce el descanso. En San Roque, cuando se habla de educación y de la correntinidad, el nombre de Victoriano Vera surge con el peso de la autoridad, pero también con la calidez del maestro que nunca dejó de aprender.
Nacido un 25 de febrero de 1945 en la localidad de San Roque, Victoriano forjó su camino en las aulas de la Escuela Normal Juan García de Cossio. Allí se recibió de Maestro de Grado Normal Nacional, iniciando una travesía que lo llevaría por los senderos más humildes y sacrificados de esta provincia: las escuelas rurales. Su carrera fue una escala de compromiso que terminó en la cúspide del escalafón docente como Supervisor Escolar de Zona. Sin embargo, para Victoriano, la jubilación no fue un punto final, sino un punto y seguido.
REENCUENTRO
CON LA
LENGUA MADRE
Muchos eligen el reposo tras décadas de servicio. Vera eligió las aulas nuevamente. Movido por la sangre y la cultura que nos define, se inscribió en el Profesorado de Lengua Guaraní a través de la extensión del prestigioso Ateneo de Lengua y Cultura Guaraní de Asunción en la Capital correntina.
Pero no se detuvo en el profesorado. Su sed de conocimiento lo llevó a alcanzar la Licenciatura, un hito que coronó con una tesina de 148 páginas: un libro bilingüe castellano-guaraní que es, en sí mismo, un puente entre dos mundos que conviven en el hablar cotidiano.
UN MAESTRO
TODOTERRENO
La labor de Victoriano para difundir el Avañe’e (nombre nativo del idioma guaraní) es incansable y multifacética. Su «clase» es hoy toda la comunidad.
Dictó clases presenciales en la Biblioteca Popular General José de San Martín de su querida San Roque.
Llevó el idioma a los hogares a través de la radio: FM Guaraní en Colonia Pando y FM Concepto 98.1, donde sus charlas y clases en vivo se volvieron una cita obligada para quienes buscan recuperar su identidad.
Su voz llegó a la televisión local por cable y resonó en espacios académicos de prestigio, como el Congreso del Escritor en Mercedes y disertaciones en la Biblioteca Pública de Goya.
LA CULTURA
COMO
HORIZONTE
Hoy, a sus casi 81 años, Victoriano Vera no se siente un «erudito» consagrado, sino un estudiante permanente. Su presente lo encuentra sumergido en el estudio profundo de la cultura guaraní, entendiendo que el idioma es solo la puerta de entrada a una cosmogonía mucho más amplia.
Su historia es un recordatorio de que nunca es tarde para honrar las raíces. En una Corrientes que lucha por mantener vivo el bilingüismo, hombres como Vera son el faro que asegura que el guaraní sea una herramienta viva para el futuro.

