El brutal asesinato a machetazos de un hombre de 37 años, ocurrido la noche del martes 6 en el asentamiento Villa La 20 del barrio Pirayuí, suma nuevos y complejos capítulos que tensionan la investigación judicial. Tras las primeras aprehensiones y la difusión del reclamo de la madre de los dos hermanos detenidos —quien los defiende asegurando que son inocentes y padecen problemas de salud—, la familia del hombre fallecido rompió el silencio desde la morgue judicial para ofrecer un relato contrapuesto.
Dos relatos enfrentados sobre el origen de la tragedia
Mientras la madre de los aprehendidos sostiene que sus hijos son víctimas del hostigamiento constante de grupos violentos de la zona, la pareja del hombre asesinado descartó categóricamente que su esposo perteneciera a alguna facción criminal. Según su testimonio, el hombre era una víctima inocente que fue atacada cuando acudió al lugar a dejarla en su domicilio o al intentar recuperar una motocicleta robada.
Por su parte, una allegada a la familia de la víctima coincidió en que la violencia en el sector conocido como «El Timbó» no es un hecho aislado, sino una escalada sistemática que ya registraba antecedentes de extrema gravedad, entre ellos el incendio intencional de la vivienda de un familiar. Según detallaron, la secuencia fatal se desencadenó cuando un testigo clave de la causa fue atacado con un machete y por perros al momento de llevar a emparchar la motocicleta.
Señalamientos directos a grupos del asentamiento
A diferencia de la versión defensiva expuesta por la madre de los aprehendidos, los familiares de la víctima señalaron abiertamente a un grupo de vecinos y comerciantes del asentamiento como los responsables del homicidio y de la ola de violencia en el barrio. Entre los acusados mencionaron a residentes de viviendas particulares del sector, a un kiosquero de la zona junto a su pareja, a varios vecinos allegados, a un menor de edad y a una vecina del lugar a quien vinculan con la articulación de los grupos violentos.
La Comisaría 20ª en el centro de las críticas
El único punto de coincidencia entre ambas partes son los severos cuestionamientos dirigidos hacia la Comisaría 20ª, aunque expresados desde ángulos contrapuestos. Por un lado, la madre de los detenidos aseguró que, tras sufrir ataques con armas de fuego en su vivienda, la respuesta policial se limitó a fotografiar su Documento Nacional de Identidad y pedirle que regresara a descansar a su casa.
Por otro lado, los allegados a la víctima afirmaron haber presenciado agresiones físicas frente al propio personal policial sin que este tomara medidas para intervenir. Además, formularon graves acusaciones sobre presuntos pagos a la seccional y denunciaron a los efectivos por abandono de persona, al sostener que no permitieron el traslado inmediato del hombre herido en patrullero hacia el centro de salud mientras aún agonizaba.
Exigencia de justicia y avance de la causa
Tanto la viuda como sus allegadas confirmaron que existen denuncias previas radicadas ante dependencias policiales y la Fiscalía. La pareja de la víctima exigió el rápido esclarecimiento del hecho y el arresto de los verdaderos autores, rechazando que la muerte de su esposo sea encasillada como un simple enfrentamiento entre bandas. La investigación judicial continúa su curso para deslindar las responsabilidades penales de cada uno de los involucrados.

