El robo de cables se consolida como una problemática en expansión en la ciudad de Corrientes y en distintas localidades del Interior provincial. La sustracción de tendidos eléctricos, principalmente con fines de comercialización del cobre, se registra de manera reiterada y provoca no solo interrupciones del servicio, sino también escenarios de alto riesgo para quienes realizan estas maniobras y para los vecinos de las zonas afectadas.
En varios sectores de la Capital correntina se detectaron líneas de cables cortadas, una situación que causa fallas en el suministro eléctrico y representa un peligro latente en la vía pública. Este tipo de hechos se repite tanto en barrios periféricos como en áreas urbanas más consolidadas, y forma parte de una tendencia que también alcanza a localidades del Interior de la provincia.
Un fatídico episodio ocurrido a fines de enero en la Capital volvió a poner en agenda esta problemática. Fue tras el hallazgo de un cuerpo sin vida del cuerpo de un joven en un pasillo de un asentamiento, en inmediaciones de las calles Yugoslavia y Túpac Amaru, debajo de una línea de tensión cortada. La hipótesis que se instaló es una muerte por electrocución, presuntamente vinculada a la manipulación de la red eléctrica.
Asimismo, en el lugar se observaron cables cortados y colgados, y el cuerpo no presentaba lesiones compatibles con un ataque ni con el uso de armas. No se trató de un caso aislado, sino que forma parte de una problemática amplia relacionada con el robo de cables, que hace varios años se instaló en la provincia.
La reiteración de estos episodios deja en evidencia los riesgos que implica la manipulación clandestina de tendidos eléctricos, además del impacto directo que genera en la vida cotidiana de los vecinos, con cortes de luz y situaciones de inseguridad. Mientras avanzan las investigaciones judiciales en cada caso, el creciente robo de cables continúa, lo que representa una preocupación, tanto por sus consecuencias materiales como por el peligro que conlleva.
Reacción en redes sociales
La reiteración de episodios genera preocupación entre vecinos de distintos barrios, quienes advierten sobre los riesgos que estas maniobras implican para la seguridad y el normal funcionamiento de los servicios. La presencia de tendidos cortados o colgando en la vía pública es señalada como una situación peligrosa, especialmente en zonas de alta circulación.
En paralelo, el repudio social frente a este tipo de hechos se expresa con fuerza en las redes sociales, donde usuarios reclaman mayores controles y medidas para frenar una práctica que provoca daños, genera cortes de energía y los expone a situaciones de riesgo.
A cara descubierta:
una cámara de seguridad lo detectó
La semana pasada, se viralizó un video en el que se puede observar a un sujeto que transitaba por la vía pública, vio un poste de luz y se detuvo a robar cables. El hecho ocurrió casi en el cruce de las calles Tilcara y Los Atacamas, en el barrio Concepción, en la Capital. Una cámara de seguridad instalada en la zona registró el accionar del individuo, quien observó el poste de alumbrado público, frenó sus pasos y arrancó cables. La secuencia recorrió rápidamente las redes sociales y algunos usuarios hasta reconocieron al ladrón, quien transitaba a cara descubierta.

