En el Pueblo de la Virgen de Itatí, la crecida sostenida del río Paraná se convirtió en una realidad tangible y preocupante que activó los protocolos de emergencia hídrica. Una imagen que se viralizó en las últimas horas del miércoles, mostró al vecino Sergio Ayala, recorriendo con la imagen Sagrada entre sus manos, la zona afectada de la costanera del IV Centenario.
Aún antes de alcanzar el nivel de la etapa de Alerta, el avance incesante del agua superó las previsiones iniciales y comenzó a golpear de lleno en los hogares de los vecinos de los barrios ribereños. El agua, impulsada por las intensas precipitaciones registradas en las cuencas superiores, ya penetró en varias viviendas, obligando a una respuesta inmediata del Estado local.
UN OPERATIVO CONTRARRELOJ
Frente a este escenario, el Municipio desplegó un operativo asistencial en las zonas afectadas. Con el apoyo logístico indispensable de tractores, acoplados y personal comunal, se desarrollan tareas continuas de evacuación preventiva.
Las cuadrillas trabajaronn a destajo para facilitar el traslado de los vecinos damnificados, priorizando no sólo la integridad física de las familias, sino también el rescate de sus pertenencias, muebles y electrodomésticos hacia zonas seguras y centros de asistencia acondicionados para la contingencia.

RESGUARDO DE LA IMAGEN
Otro de los momentos conmovedores y significativos se vivió en las primeras horas de ayer, cuando se retiró la imagen de la Virgen Blanca, ubicada en la zona de Las Calerías, de acuerdo a la publicación de Noticias Itateñas.
Con el hidrómetro local en 6,68 metros y con perspectivas técnicas que indican que el nivel continuará escalando en los próximos días, las autoridades tomaron la decisión de salvaguardar el monumento devocional ante el avance inminente del agua.
La tarea de remoción y traslado estuvo a cargo del personal de Covesa y la familia Maciel Gayozo. Tras las maniobras, la imagen ya se encuentra resguardada en las instalaciones de la Covesa, a la espera de que las condiciones hidrológicas permitan su retorno al mirador.
Las autoridades mantienen el monitoreo hora a hora del comportamiento del Paraná, mientras la comunidad itateña se aferra a la solidaridad y a la esperanza para atravesar una nueva prueba impuesta por la naturaleza.





Fotos Noticias Itateñas
