Con un despliegue simultáneo en ambas orillas del río Paraná, los gobiernos de Corrientes y Chaco pusieron en marcha este lunes el «Plan Verano». La iniciativa, diseñada para la temporada estival, tiene como objetivo central blindar la circulación entre las dos capitales.
El operativo apunta a dos frentes claros: disminuir los siniestros viales y atacar los delitos complejos. El lanzamiento se formalizó primero en el peaje del puente General Belgrano y luego se trasladó al control Nº 5 «Petrona 1», en el acceso a la ciudad de Corrientes.
En el acto de presentación estuvieron el ministro de Seguridad chaqueño, Hugo Matkovich, y el subsecretario de Seguridad Vial correntino, Juan Manuel Saloj. También participaron la subsecretaria Ingrid Jetter y funcionarios municipales de ambas jurisdicciones.
Durante la presentación, Juan Manuel Saloj marcó la cancha sobre lo que se espera de las fuerzas. El funcionario pidió explícitamente «mayor compromiso al personal de la policía» para sostener el trabajo articulado que ya se viene realizando con el municipio capitalino, al cual calificó como un verdadero «ejemplo».
Para Saloj, la clave del operativo excede la mera fiscalización de papeles. Según explicó ante la prensa, se trata de un profundo «cambio cultural el que tenemos que hacer sobre la forma de conducir».
El subsecretario, que también es titular del Consejo Federal de Seguridad Vial, advirtió que la prevención es un tema que iguala a toda la sociedad. «Un siniestro puede tenerlo cualquier persona y no vamos a descansar hasta que ese número sea cero», sentenció el funcionario al definir las metas del verano.
Desde la perspectiva chaqueña, el referente Rafael Acuña Agnelli puso el foco en los resultados del combate al delito. Destacó que la sinergia con fuerzas federales permitió dar «en muy poco tiempo fuertes golpes al narcotráfico y a la siniestralidad», logrando una baja del 23% en su provincia.
Acuña valoró además el impacto patrimonial de estos operativos en las rutas. Confirmó la recuperación de «más de 200 vehículos que habían sido robados en distintas provincias», un logro que atribuyó directamente a la intensificación de los controles fronterizos.
Sin embargo, la realidad del tránsito urbano muestra contrastes que preocupan. Darío Sardi, subsecretario de Movilidad Urbana de Resistencia, reconoció la asimetría en las estadísticas de accidentes entre ambas ciudades, pese a tener parques automotores similares.
Sardi fue contundente con los datos: «En Resistencia tenemos números muy altos: 550 siniestros viales por mes». En contrapartida, señaló que en Corrientes esa cifra se logró reducir a «entre 350 y 200», lo que marca una diferencia sustancial en la seguridad callejera.
Ante este escenario, el funcionario de Resistencia admitió la necesidad de copiar el modelo vecino. «Vamos a seguir esa línea, imitar la manera de trabajar y unificar criterios», aseguró Sardi, remarcando que la premisa fundamental es «salvar vidas».
Las autoridades coincidieron en que este nivel de cooperación es un «hecho histórico». Recordaron que el plan ya había sido consensuado hace un mes en el Consejo Federal de Seguridad Vial y que es la única vía efectiva para gestionar el gran área metropolitana.
En lo operativo, los conductores se encontrarán con un esquema riguroso. Habrá puestos fijos y temporales donde no solo se pedirá documentación y se verificará el estado técnico de los vehículos, sino que se realizarán test de alcoholemia y controles de velocidad con radares móviles.
El dispositivo de seguridad también contempla un perfil más duro. Se realizarán tareas de detección de conductas sospechosas y se contará con la intervención directa de la división de drogas peligrosas ante cualquier situación específica que surja en la ruta.

