La ciudad de Corrientes celebra los 438° aniversario de su fundación, consolidándose no solo como una de las ciudades más antiguas del país, sino como el corazón latiente de una identidad.
Desde aquella mañana de 1588, cuando Juan Torres de Vera y Aragón clavó la espada en las barrancas del Paraná, la historia de Corrientes ha sido una de resistencia y mística. Hoy, al recorrer la Costanera General San Martín, es imposible no sentir el peso de los siglos en cada lapacho y en la arquitectura colonial que aún sobrevive en el casco histórico, desafiando la modernidad de las torres de cristal.
La fundación de Corrientes no fue un evento más en la colonización rioplatense; fue el nacimiento de una cultura fronteriza única. El Milagro de la Cruz —el madero que las llamas no pudieron consumir— se mantiene hasta hoy como el símbolo fundacional de una fe que moviliza multitudes y define el carácter resiliente del correntino.

Fotos: Luis Gurdiel
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