Con un sólido trabajo colectivo que potenció a sus individualidades, como ser Franger Pirela, autor de 19 unidades, y Agustín Bruner, con 16 puntos, Comunicaciones derrotó 92 a 75 en Mercedes a San Isidro, de San Francisco Córdoba, uno de los líderes de Conferencia Norte de la Liga Argentina de Básquetbol. Luciano Ortiz fue el goleador del equipo cordobés con 14 puntos.
Los primeros minutos fueron parejos. En Comu, Pirela era el protagonista, mientras que Ortiz, en la visita, sostenía el marcador. A falta de tres minutos empataban en 16. Ambos equipos movían bien el balón, mostrando mucha dinámica y una rotación permanente. El ingreso desde el banco de Machuca le dio otra característica al ataque del local, que sacó cinco puntos de diferencia. En el final, el local pudo sostener la ventaja e irse al primer descanso corto ganando 26 a 21.
En el comienzo del segundo parcial apareció una mejor versión de Sani, con un buen pasaje de Mare, pero rápidamente lo controló el local, que con rápidas transiciones estiró la ventaja a 17 (42-25). El goleo aparecía en varias manos, la defensa era intensa y así el local era protagonista.
Hasta que llegaron los triples de la San Isidro y, con un parcial de 11 a 3, recortó la distancia a un dígito: 45 a 36. El resultado final fue más parecido a lo que se esperaba. La visita jugó mejor la última bola y Comu pudo irse al descanso con una ventaja exigua de 47 a 41. Pirela en el aurinegro y Ortiz en Sani fueron los destacados de los primeros 20 minutos.

Un par de ataques mal terminados por Comu y tres buenas resoluciones pusieron a la visita arriba por 50 a 49. El parcial de 9 a 2 era por demás elocuente de lo que pasaba en la cancha.
Poco a poco, el aurinegro fue corrigiendo aspectos en ataque, con un Pirela nuevamente metido en el juego, lo que le permitió pasar al frente por seis a falta de cinco minutos. La buena defensa de Comu y la posibilidad de correr la cancha para volver a sacar 13 de diferencia le dieron al local la chance de cerrar el parcial arriba 71 a 58.
En el último parcial, el local mantuvo en los primeros minutos una ejecución ordenada y así pudo seguir estirando la diferencia, que llegó a ser de 20 puntos. El buen trabajo de Bruner en la conducción del equipo y la presión defensiva le permitieron al aurinegro conseguir la tan esperada victoria como local por 91 a 75, nada menos que ante un encumbrado adversario.


