Cada vez más en las vidrieras del microcentro correntino se advierten los efectos de la crisis, por lo que un grupo de comerciantes tomaron la decisión de unirse para impulsar las ventas y evitar bajar las persianas.
Así nació Comercios Unidos, una iniciativa que reúne a negocios de distintos rubros -ropa, decoración, regalos, accesorios y servicios- bajo un objetivo común: fortalecer el comercio local y seguir apostando por la ciudad de Corrientes.
En la jornada de hoy culmina una campaña que ofreció descuentos y promociones especiales para incentivar las compras con valores diferenciados. En los próximos días darán a conocer otra edición de ofertas unificadas.
«Junín se está muriendo», fue la frase con la que una comerciante de la zona resumió a EL LIBERTADOR, lo que muchos ven pero pocos se atreven a decir en voz alta.
Recordó además con nostalgia la mística de los años 80, cuando la familia salía al centro a comprar como ritual de los fines de semana. Esa tradición, que durante décadas fue el motor del comercio correntino, hoy parece difícil de sostener.
«Lamentablemente, todo indica que si esto sigue así, el centro se va a transformar en una zona bancaria, tal como ocurre en Córdoba y Buenos Aires», advirtió.
Su predicción se refuerza en el relato de que locales históricos se van y en su lugar se instalan grandes marcas de electrodomésticos, lo que modifica radicalmente el perfil y la identidad de un microcentro que supo ser el corazón mercantil de la Capital correntina.
Para la comerciante, el factor determinante detrás del retroceso del consumo es claro: la falta de dinero en el bolsillo de la gente. La pérdida del poder adquisitivo que atraviesa la sociedad argentina en general golpea con fuerza en el comercio minorista local, donde el cliente que antes elegía por costumbre o fidelidad ahora elige exclusivamente por precio.
En ese contexto, competir con las grandes superficies o con el comercio electrónico se vuelve una tarea titánica para quienes sostienen un local en el centro de la ciudad con los costos que eso implica: alquiler, servicios, empleados y una presión impositiva que no cede.
APUESTA
COLECTIVA
«Cuando elegís comprar en un comercio correntino, apoyás a familias, emprendimientos y fuentes de trabajo que forman parte de una misma comunidad», es el mensaje con el que la iniciativa interpela a los consumidores. La propuesta no es solo económica: es también un llamado a la conciencia sobre el impacto real que tiene cada decisión de compra.
Resaltan que: «Nos unimos para ofrecer promociones especiales, visibilización de nuestros negocios y recordarte que cada compra en local tiene un impacto mucho más grande de lo que parece».

