A través de un proyecto en el Concejo Deliberante, se busca establecer la «responsabilidad indelegable» del Municipio para eliminar focos infecciosos y garantizar la higiene urbana. Hay respaldo vecinal ante la actualización de las sanciones.
03-POLITICA-4La desidia urbana ha encontrado un punto crítico en la ciudad con el tema de los minibasurales, y el Concejo Deliberante ha tomado cartas en el asunto.
Mediante una nota vecinal, el cuerpo parlamentario se anotició que en la intersección de la avenida La Paz y la calle Viedma, la acumulación constante de residuos ha transformado el paisaje cotidiano en un foco de contaminación persistente.
La situación cobra una relevancia particular al encontrarse en las inmediaciones de la sede central de la Agencia Correntina de Recaudación (Acor), un edificio municipal que recibe diariamente a cientos de contribuyentes y cuya imagen institucional se ve seriamente degradada por este entorno.
Según se desprende de la iniciativa presentada en el Concejo Deliberante, se ha constatado la presencia de al menos dos basurales de consideración donde se amontonan desde residuos sólidos urbanos hasta restos de poda y plásticos.
Estos desechos no solo obstruyen veredas y parterres, dificultando el tránsito peatonal, sino que representan un riesgo sanitario inminente.
«En un contexto donde la salud pública es prioridad, estos espacios se convierten en criaderos ideales para alimañas y el mosquito transmisor del dengue, afectando directamente la calidad de vida de las familias linderas», expresaron desde el bloque oficialista.
El pedido de informe y acción legislativa insta al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) a intervenir de manera «indelegable» para erradicar estos focos infecciosos.
El articulado del proyecto propone un operativo inmediato de limpieza integral, retiro de residuos y desmalezamiento en toda la traza afectada.
Sin embargo, la propuesta no se agota en la limpieza superficial. El plan contempla tres ejes fundamentales para garantizar una solución a largo plazo:
1) Saneamiento total: La erradicación definitiva de los depósitos informales en el espacio público.
2) Prevención visual: La colocación de cartelería que prohíba estrictamente el arrojo de basura.
3) Control riguroso: Intensificar las tareas de fiscalización e inspección en la zona para identificar y sancionar a quienes no respeten las normas de convivencia urbana.
MARCO
Esta problemática se da en un marco donde la normativa argentina, a través de la Ley Nacional 25.916, promueve la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (Girsu).
El espíritu de esta legislación busca que el ciclo de los residuos -desde la separación en origen hasta su disposición final en rellenos sanitarios controlados- reduzca el impacto ambiental y evite, precisamente, la formación de basurales a cielo abierto que hoy afectan a los vecinos de la avenida La Paz.
La pelota queda ahora en la cancha de las autoridades, mientras los vecinos esperan que la limpieza deje de ser una excepción y se convierta en la norma para un sector clave de la Capital.

