La 35ª Fiesta Nacional del Chamamé tuvo un cierre ejemplar que confirmó no solo su relevancia cultural, sino también su capacidad organizativa. Tras diez noches consecutivas de actividad en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola, las autoridades confirmaron que el evento concluyó sin incidentes de gravedad y con saldo positivo en materia de seguridad.
El balance fue presentado en la madrugada del ayer, una vez finalizada la última jornada, y destacó el funcionamiento de un operativo integral que acompañó el movimiento de miles de personas dentro y fuera del predio. Bajo la órbita del Ministerio de Seguridad y la Jefatura de la Policía de Corrientes, el despliegue permitió que el público disfrutara del festival con tranquilidad.
El dispositivo se mantuvo activo durante toda la noche de clausura, en la que se registró una concurrencia cercana a las 20.000 personas. La presencia policial se extendió hasta que el último espectador abandonó la zona, especialmente en el área del barrio Mil Viviendas, donde se concentra gran parte del flujo vehicular y peatonal.
TECNOLOGÍA
PARA PREVENIR
Uno de los pilares del operativo fue la incorporación de tecnología de última generación. La Policía de Corrientes utilizó drones de alta precisión para reforzar la vigilancia aérea, permitiendo un control permanente de accesos, sectores periféricos y puntos de alta concentración de público.
Estos recursos se complementaron con patrullajes a pie, móviles, motocicletas y personal montado, conformando un esquema dinámico que se adaptó al desarrollo de la jornada. Según el informe oficial, las unidades aéreas no tripuladas estuvieron operativas desde las 20 hasta las 4, optimizando la detección temprana de cualquier situación anómala.
ROL CLAVE
El Sistema Integral de Seguridad 911 funcionó como el centro de coordinación del operativo. Desde una base instalada en el propio anfiteatro, se monitorearon en tiempo real las cámaras, los desplazamientos del público y la ubicación de los efectivos asignados como policía adicional dentro y fuera del predio.
Este trabajo articulado permitió respuestas rápidas y ordenadas ante requerimientos menores, evitando que situaciones aisladas escalaran. Las autoridades destacaron que no se registraron novedades de trascendencia durante toda la noche final.
Desde el Gobierno provincial subrayaron además el comportamiento del público, al que calificaron como ejemplar. El gobernador Juan Pablo Valdés y la presidenta del Instituto de Cultura, Lourdes Sánchez, coincidieron en que la convivencia pacífica fue determinante para el éxito del cierre.
Con el predio despejado y sin incidentes que lamentar, la Fiesta Nacional del Chamamé volvió a demostrar que Corrientes está preparada para albergar eventos de alcance internacional.

