En una jornada marcada por el fervor popular, el grupo musical Chama.Mé le regaló un chamamé a Lionel Scaloni en la puerta de la casa de sus padres en Pujato. El director técnico campeón del mundo presenció el espectáculo en vivo en medio del constante flujo de argentinos, tras haber solicitado especialmente escuchar el género litoraleño.
El emotivo cruce se dio en un contexto de fiesta permanente en la localidad santafesina. Debido a la multitud de vecinos y visitantes de distintos puntos del país que llegan a diario para saludarlo, la policía tuvo que vallar la propiedad. Con una custodia de apenas dos o tres efectivos, el entrenador sale periódicamente por las mañanas y las tardes para firmar autógrafos, tomarse fotografías y recibir las muestras de afecto del público.
Durante la presentación frente al vallado, la agrupación interpretó la canción Contra Viento y Marea, generando un clima festivo. Desde el conjunto expresaron su emoción tras el encuentro y agradecieron al entrenador por su predisposición e humildad al permitirles llevar la música de la región a la vista de todos.
En comunicación con medios locales, la agrupación musical con mucho entusiasmo cómo vivieron el intercambio que tuvieron con el director técnico. «Queremos recalcar la humildad de este ser humano, pudiendo habernos echado de la puerta de su casa a nosotros y a más personas, el tipo se quedó hasta que todos los presentes se lleven su foto o firma. A nosotros nos vio con los instrumentos у nos dijo «¿todavía no hicieron un tema? Hagan que los escucho!». Y bueno, al DT hay que obedecerle, ¿no? Ante todo siempre con el respeto máximo a Scaloni y su familia», detallaron y recalcaron con mucha emoción.
La agrupación Chama.Mé es un proyecto originario de Santa Fe dedicado a revitalizar la música litoraleña mediante la fusión del folclore tradicional con ritmos modernos como la cumbia santafesina. Liderada por la familia Villarreal, la banda está integrada por Abel Villarreal en dirección musical, acordeón y voz, Walter Villarreal en guitarra y voces, Román Villarreal en bajo y voces, junto a una sección rítmica a cargo de Marcos Yulián Andreani y Andrés Cáceres.
Iniciados en el año 2000 en el emblemático Rancho de Ramón Merlo, el grupo fue galardonado como Revelación del Festival Nacional del Chamamé tras su paso por el escenario Ernesto Montiel. Luego de un proceso de reinvención surgido durante la pandemia, la banda consolidó una propuesta sonora contemporánea que combina los instrumentos tradicionales con arreglos actuales y un repertorio que abarca desde clásicos bailables hasta composiciones propias.

