Con un sapucay multitudinario y un anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola colmado, Corrientes dio inicio a la 35ª Fiesta Nacional del Chamamé, 21ª del MERCOSUR y 5ª celebración mundial. La primera noche dejó en claro que la fiesta grande de los correntinos volvió a latir con fuerza, emoción y sentido de pertenencia.
La apertura tuvo un gran marco de público y una grilla diversa y potente que brilló sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero. El vicegobernador Pedro Braillard Poccard acompañó al gobernador Juan Pablo Valdés, junto a ministros y autoridades provinciales y municipales, en la primera luna chamamecera.

“El festival se supera a sí mismo año a año”
Durante la noche inaugural, Braillard Poccard destacó el valor simbólico y cultural del evento: “Estamos recordando a tanta gente que hizo tanto para hacer crecer este festival a través del tiempo. Siempre digo que esto se supera a sí mismo año a año porque la gente lo siente propio, lo disfruta y participa. Por eso tiene tanto éxito, más allá de la organización muy bien lograda por parte del Gobierno y de todo el equipo del Instituto de Cultura”.
Además, el Vicegobernador invitó a la comunidad y a los visitantes a ser parte de las nueve noches restantes: “Que la gente venga a disfrutar esto que es de todos. Van a pasar un excelente momento; además, cada uno puede traer su hielera, su silleta”. Y cerró con una definición que resume el espíritu del evento: “El Festival del Chamamé es el regalo que Corrientes le hace a la Argentina y al mundo”.
Una primera noche que superó expectativas
Por su parte, la presidenta del Instituto de Cultura, Lourdes Sánchez, se mostró visiblemente emocionada y celebró el arranque del festival. “Es la primera noche de sapucay de estas diez noches que vamos a vivir acá. Arrancamos superando mis expectativas. Fue muy poco tiempo para armar semejante fiesta, pero le pusimos el alma y el corazón, con el apoyo del Gobierno de la Provincia”, expresó.
“Estamos muy felices con lo que estamos viviendo y sé que nos esperan otras noches increíbles en este anfiteatro”, agregó.

Artistas, emoción y una noche inolvidable
Sánchez destacó especialmente la presencia de Antonio Tarragó Ros, a quien definió como “impresionante”, no solo por su actuación sino también por la donación de sus obras al pueblo de Corrientes. “Son creaciones que no tienen precio, un regalo enorme para todos los colegios”, remarcó.

También valoró la actuación de Los Nocheros, que hicieron levantar al público, la potencia vocal de Chamamé Kuñá, el despliegue del ballet y el acompañamiento visual de las pantallas. “Cada área trabajó muchísimo y le puso todo el corazón”, concluyó.
Así, Corrientes volvió a encender su fiesta mayor, confirmando que el chamamé no solo se escucha: se vive, se siente y se comparte con el mundo.


