Desde el MID Corrientes resaltan una labor territorial que busca transformar el área en una prioridad de la agenda pública y legislativa. Esta propuesta surge como respuesta a años de omisión estatal, proponiendo que el desarrollo nacional es inseparable del bienestar humano y la contención sanitaria.
04-POLITICA-3Tras años de debate postergado y reclamos que nacieron en el seno de las comunidades locales, la Argentina comienza a transitar un camino hacia modificaciones estructurales en su política de salud mental.
El Gobierno nacional ha decidido avanzar en la evaluación de una reforma a la Ley de Salud Mental N.º 26.657, una iniciativa impulsada con fuerza por el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), que busca subsanar lo que consideran un «abandono legal» de los pacientes y sus familias,.
El proyecto, que hoy se encuentra bajo análisis en el Congreso, no es una propuesta fortuita.
Según explica a EL LIBERTADOR Leandro Adrián Ramírez Valle, presidente del MID en Curuzú Cuatiá y uno de los principales promotores de la medida, este avance es el resultado de un trabajo territorial sostenido durante años, incluso cuando el tema no formaba parte de la agenda pública.
La propuesta central gira en torno a dotar al Estado de «herramientas reales» para intervenir en crisis severas, incorporando figuras clave como las internaciones involuntarias bajo control judicial y la creación de centros especializados para casos de alta complejidad,.
Un reclamo nacido del territorio
Desde el MID Corrientes, bajo la conducción de Antonio Barros Perkins, y con el apoyo técnico del equipo local liderado por Magui Hegglin, se ha insistido en que la legislación actual ha dejado a muchas familias en una situación de «absoluta soledad»,.
Para los referentes del desarrollismo, la salud mental debe ser abordada como una urgencia social y sanitaria, alejándose de consignas abstractas para centrarse en la prevención y la rehabilitación efectiva,.
El respaldo político a esta reforma ha cobrado una dimensión federal, especialmente a través del trabajo articulado con el Diputado Nacional Oscar Zago, con quien se busca traducir estas demandas territoriales en una ley concreta que responda a la realidad de los centros de salud y los hogares argentinos.
CAMBIO
Uno de los puntos más críticos que sostiene el proyecto es que el marco normativo vigente ha limitado la capacidad de respuesta ante situaciones críticas. «El abandono legal también es una forma de violencia», sostienen desde el MID, argumentando que la falta de herramientas para la contención y el tratamiento forzoso en casos de riesgo inminente ha agravado la problemática en todo el país.
Con la salud mental nuevamente en el centro de la escena política, el objetivo del MID es acompañar el tratamiento legislativo hasta que la reforma sea una realidad efectiva. La convicción que guía este movimiento es clara: no existe desarrollo humano posible si el Estado no está a la altura de proteger a sus ciudadanos más vulnerables.
La reforma no solo busca actualizar artículos técnicos, sino devolver una respuesta a quienes hoy no la tienen, bajo la premisa de que las ideas justas, cuando nacen del contacto directo con la realidad, tarde o temprano deben transformarse en política pública.

