Un brote de gastroenteritis de gran magnitud encendió las alarmas sanitarias en el sur de Brasil, particularmente en el estado de Santa Catarina, uno de los destinos más elegidos por turistas durante la temporada de verano. De acuerdo con cifras oficiales, más de 10.600 personas ya fueron atendidas por cuadros compatibles con enfermedades diarreicas agudas en lo que va del año, con Florianópolis como principal foco.
Las investigaciones sanitarias apuntan a la contaminación del agua como principal causa del brote. Análisis recientes detectaron niveles elevados de Escherichia coli (E. coli) en el mar y en lagunas costeras, una bacteria de origen fecal que representa un riesgo directo para quienes se bañan o consumen agua y alimentos sin la higiene adecuada.
Playas no aptas y riesgo sanitario
El Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina (IMA) informó que, de los 260 puntos monitoreados en la costa estadual, 89 presentan valores de contaminación por encima de los parámetros permitidos, lo que equivale a más de un tercio del total. Según la normativa vigente, una playa es considerada no apta cuando se superan los 800 E. coli cada 100 mililitros de agua.
Las zonas más afectadas se localizan en áreas cercanas a desembocaduras de ríos, canales pluviales y sectores urbanos densamente poblados, donde los sistemas cloacales suelen colapsar ante el incremento de la población turística.
En Florianópolis, 29 puntos fueron declarados impropios para el baño, mientras que otros sectores mantienen condiciones aceptables, lo que obliga a consultar de manera permanente los informes oficiales de balneabilidad.
Bombinhas y otros destinos bajo observación
La problemática no se limita a la capital catarinense. En Bombinhas, otro destino muy concurrido, se registraron más de 400 casos de enfermedades diarreicas agudas a comienzos de enero, y casi la mitad de los puntos analizados fueron clasificados como no aptos para el baño.
Las autoridades sanitarias remarcan que la situación es dinámica y que la aptitud de las playas puede variar semana a semana, especialmente después de lluvias intensas que arrastran contaminantes hacia el mar.
Síntomas y advertencias médicas
Especialistas en infectología advirtieron que la exposición a aguas contaminadas con E. coli puede provocar dolor abdominal, diarrea, náuseas y fiebre, con riesgo de deshidratación, especialmente en niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos comprometidos. En los casos más severos, puede presentarse diarrea con sangre.
“El mayor peligro está en el contacto directo con el agua contaminada. Al ingresar al mar o a lagunas no aptas, es prácticamente imposible evitar que la bacteria ingrese al organismo”, explicaron profesionales de la salud.
Recomendaciones clave para turistas
Frente a este escenario, las autoridades brasileñas recomiendan:
- Consultar el mapa oficial de balneabilidad antes de ir a la playa.
- Evitar bañarse en zonas declaradas no aptas, especialmente después de lluvias.
- Consumir únicamente agua envasada, incluso para lavarse los dientes o higienizar alimentos.
- Evitar hielo de origen desconocido y alimentos crudos o mal cocidos.
- Extremar la higiene de manos antes de comer.
Ante la aparición de síntomas, se aconseja mantener una hidratación constante y buscar atención médica inmediata, especialmente si hay fiebre alta, vómitos persistentes, sangre en las heces o signos de deshidratación.

