Tras el empate, el sábado último en el Leoncio Benítez, frente a Independiente de Chivilcoy, el entrenador Alberto Boggio destacó la respuesta anímica de un equipo que jugó gran parte del encuentro con un hombre menos.
Luego de un desarrollo accidentado y cuesta arriba en el juego, Boggio analizó el desempeño de sus dirigidos poniendo el foco en «la actitud y la entereza mental que demostramos en el campo de juego».
Aunque el técnico aclaró que un empate en condición de local «no es un resultado para festejar», sí consideró «fundamental la reacción colectiva para rescatar un punto» dadas las circunstancias del encuentro.
El partido se vio condicionado desde los 25 minutos de la primera etapa por la expulsión temprana de Martín Ojeda, lo que obligó a Boca Unidos a abandonar su postura ofensiva inicial y reacomodarse con diez futbolistas en una cancha de dimensiones amplias que exigía un despliegue físico superior.
Durante el entretiempo, la premisa del cuerpo técnico fue evitar que el equipo perdiera el eje y redoblara esfuerzos para no desenfocarse ante un rival que jugaba con la tranquilidad del hombre de más.
El desafío fue mayor sobre el cierre del partido, cuando el árbitro sancionó un polémico penal a favor de Independiente y que Boggio cuestionó abiertamente. Pese a que el contexto parecía indicar que el «aurirrojo» se quedaría con las manos vacías, el entrenador subrayó que «el grupo demostró coraje y la entrega que viene sosteniendo en esta etapa del torneo».
Esto le permite al equipo correntino mantenerse invicto en la Zona A de la Reválida y estar en una posición expectante en las posiciones, alejándose simultáneamente de la preocupación por la permanencia.
En el plano individual, el encuentro sirvió para consolidar el presente de Ramón Piedrabuena, quien anotó su primer gol en este salto de categoría que dió el futbolista mercedeño.

Para Boggio, estas pruebas difíciles «forjan un temple especial en el plantel, venimos trabajando con una mentalidad distinta y la convicción clara de clasificar entre los primeros cinco para disputar la etapa de los playoffs».
Con la mirada puesta en el futuro inmediato, el técnico ya proyecta el duelo ante Sarmiento de Resistencia, donde deberá rearmar la estructura principal debido a las bajas por sanciones de Ojeda, Tiago Villanueva, además de seguir de cerca la evolución física de jugadores con molestias como Lautaro Ludueña y Miguel Fuyana. Ante este panorama, el descanso de la fecha libre será clave para recuperar piezas y planificar lo que el DT define como «otra final clave para las aspiraciones de Boca Unidos».
Este miércoles 12 se disputará la tercera fecha del grupo A de la Reválida y Boca Unidos tendrá fecha libre, recién retomará la competencia el fin de semana venidero.
Fotos: Miguel Valenzuela

