El pliego requiere la aprobación de los parlamentos de 32 países. Mientras el Parlamento europeo solicitó un dictamen jurídico de su Tribunal de Justicia, la nación guaraní avanza en términos para su implementación anticipada, en tanto, el país carioca enviará el acuerdo a su Congreso nacional. Desde ambos países destacan la necesidad de rapidez, competitividad e integración productiva para aprovechar los beneficios del tratado.
04-POLITICA-7Tras años de negociaciones, el entendimiento alcanzado entre ambos bloques abrió una etapa decisiva marcada por los procesos de ratificación interna en cada uno de los países involucrados. En este contexto, las decisiones políticas y técnicas adoptadas por los Estados del Mercosur resultan centrales para acelerar o demorar la entrada en vigor del tratado, que requiere la aprobación de los parlamentos nacionales y de las instituciones europeas competentes.
La coyuntura reciente estuvo atravesada por la decisión del Parlamento europeo de solicitar un dictamen jurídico al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (UE) sobre la legalidad del acuerdo. Esta resolución, aprobada por una ajustada mayoría, introdujo un factor de incertidumbre temporal que impacta en los plazos previstos originalmente para su implementación.
Mientras el Tribunal europeo analiza el pedido, un proceso que suele extenderse por aproximadamente dos años, los países sudamericanos evalúan estrategias para no perder el impulso político y económico generado por la firma del acuerdo. En este escenario, Brasil y Paraguay han expresado con claridad su intención de avanzar de manera anticipada en los procesos internos necesarios.
La dinámica adoptada por ambos países expresa una visión estratégica orientada a posicionarse tempranamente frente a las oportunidades comerciales que ofrece el acceso preferencial al mercado europeo, considerado uno de los principales bloques comerciales del mundo en términos de volumen, poder adquisitivo y estándares regulatorios.
Referentes paraguayos
En Paraguay, el Gobierno anunció la presentación de una hoja de ruta para la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea ante más de cien referentes del sector público y privado. El anuncio fue realizado por el ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, durante una conferencia de prensa en Mburuvicha Róga.
El titular del MIC explicó que, mientras el Parlamento europeo aguarda el dictamen de la Corte de Justicia para avanzar en la ratificación, Paraguay decidió trabajar de manera anticipada en los aspectos internos necesarios para aprovechar los beneficios del tratado.
Según Giménez, el objetivo central de la presentación es generar consenso con el sector privado y facilitar una rápida aprobación por parte del Congreso nacional. «La idea es movernos rápido. Queremos ser los primeros, los más ágiles, y comenzar a utilizar los beneficios de este acuerdo con el principal bloque comercial del mundo», sostuvo el Ministro.
El funcionario remarcó que el enfoque práctico del Gobierno apunta a traducir el acuerdo en mayores oportunidades de exportación hacia la Unión Europea. «Entonces, en términos prácticos, ser los primeros, en poder llevar a la práctica lo que la gente espera: exportar mayores productos a la Unión Europea», afirmó durante su exposición.
ENERGÍA, INDUSTRIA
Y VENTAJAS COMPETITIVAS
Uno de los ejes destacados por el ministro Giménez fue el aprovechamiento estratégico del sector energético como ventaja comparativa del país. En ese sentido, explicó que Paraguay cuenta con energía limpia y abundante, una condición que considera clave para atraer nuevas industrias en el marco del acuerdo con la Unión Europea.
El funcionario señaló que actualmente una parte significativa de esa energía se cede a países vecinos, en particular a Brasil. «Tenemos energía limpia, abundante, que hoy día se está cediendo al Brasil casi en un 50 por ciento. Eso es un dato que tenemos que cambiar», indicó al referirse a la necesidad de redefinir el uso de los recursos energéticos nacionales.
En esa línea, sostuvo que en el futuro cercano no debería continuar la cesión de energía sin valor agregado, y que el consumo interno debe incrementarse mediante la instalación de industrias intensivas en energía. Entre los sectores mencionados se encuentran los data centers, la industria del ferrosilicio y la producción de hidrógeno verde.
Brasil, hacia la ratificación legislativa
En Brasil, el Gobierno también manifestó su decisión de avanzar con celeridad en el proceso de aprobación interna del acuerdo. El vicepresidente y ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Geraldo Alckmin confirmó que el presidente Luiz Inácio Lula da Silva enviará próximamente al Congreso nacional la propuesta de adhesión e implementación del tratado.
Alckmin se refirió al reciente pronunciamiento del Parlamento europeo como un obstáculo coyuntural, aunque evitó relativizar su impacto. «Hubo un contratiempo, pero vamos a superarlo», declaró al aludir a la decisión de solicitar un dictamen jurídico al Tribunal de Justicia de la Unión Europea.
El Vicepresidente explicó que, en la práctica, la iniciativa europea paraliza la aplicación del acuerdo, ya que su entrada en vigor requiere la aprobación de los parlamentos de los 32 países involucrados. No obstante, remarcó que Brasil continuará con el proceso de internalización normativa a nivel nacional.
«Brasil no se detendrá. Continuará el proceso y enviará la solicitud de internalización del acuerdo al Congreso nacional brasileño», afirmó Alckmin, al tiempo que destacó la importancia de actuar con rapidez para evitar retrasos innecesarios en la implementación.
El funcionario también señaló que algunos líderes europeos favorables al acuerdo, como el canciller alemán Friedrich Merz, plantearon la posibilidad de una adopción provisional y gradual mientras el tribunal europeo analiza la cuestión jurídica, una alternativa que Brasil observa con interés.

