Axel se mostró decidido a ir a unas Paso contra Fernández de Kirchner o el ex Intendente de Tigre. Lo hizo delante de su grupo de intendentes bonaerenses, unos 43 «caciques» comunales. «Compitamos», dijo y todos sabían que hablaba respecto de las eventuales postulaciones hasta de Uñac, sabiendo además que la expresidenta no puede hacerlo por estar condenada por la Justicia, pero cuya posible precandidatura es alentada por La Cámpora.
20-CONTRATAPA-10Axel Kicillof dijo que «está decidido a acordar, pero no a negociar». O sea, no al «toma y daca». Por eso pidió que se preparen para ir a unas Paso o a una interna.
«No puede ser que el futuro de nuestro espacio dependa de decisiones tomadas a dedo o de acuerdos de rosca. Si queremos construir una alternativa política con fuerza y legitimidad, tenemos que confiar en la democracia, abrir la competencia y dejar que sea la gente la que decida quiénes tienen que ser nuestros candidatos», precisó el Gobernador de Buenos Aires durante un cónclave su residencia en el que congregó a los «caciques territoriales» del ejido bonaerense.
El precandidato presidencial dijo que no quiere una mesa política donde se definan nombres a dedo: «Nosotros vamos a defender nuestro proyecto y nuestras ideas. Acá nadie está construyendo un proyecto personal», expresó en obvia alusión a la expresidenta, Cristina Kirchner y al exministro de Economía, Sergio Massa.
Quedó en claro el empoderamiento a Gabriel Katopodis y a Julio Alak para la pelea bonaerense por venir dónde se definirá también un nuevo gobernador de la Provincia.
Del elenco ministerial provincial estaban el mencionado Katopodis (que fue el único de ellos que habló), más el jefe de Gabinete, Carlos «Carli» Bianco; el titular de Seguridad, Javier Alonso, y Andrés «Cuervo» Larroque, el responsable del área social de la Provincia.
La charla luego versó en un apoyo contundente a la re reelección de los intendentes, quienes hablaron de a uno por sección electoral. Allí, se dijo que los jefes comunales del Frente Renovador iban a apoyar ese proyecto, más allá de que Sergio Massa apuesta a un bloqueo a las reelecciones indefinidas, quizás como elemento de presión que pondrá si aprueba el acompañamiento de sus propios intendentes.
La Cámpora se quedó «sin balas»
Apenas 48 horas después de la cumbre que mantuvo Axel Kicillof con su núcleo duro de intendentes en la que les planteó que está dispuesto a competir en unas Paso con Cristina Kirchner o con Sergio Massa y que rechaza las candidaturas «a dedo», la interna dentro del peronismo volvió a rugir y sumó un nuevo capítulo de tensión.
Dirigentes de La Cámpora no tardaron en salir a cuestionarlo públicamente. El principal reproche del sector que conduce Máximo Kirchner apunta a que fue la propia ex Presidenta quien impulsó su candidatura a Gobernador en 2019.
La reacción llegó luego de que se revelara que el mandatario bonaerense les transmitió a los jefes comunales de su espacio la decisión de no aceptar que los candidatos de 2027 se resuelvan mediante acuerdos entre dirigentes.
Kicillof defendió la competencia interna como mecanismo para ordenar al peronismo y fortalecer su proyecto presidencial.
«Axel fue beneficiario directo de las decisiones de Cristina por tener un respaldo popular y de conducción. Incluso, en su momento, sacarlo de Capital para que sea candidato a gobernador de la Provincia y que ahora plantee este escenario en un contexto donde ella no puede competir y hable de un ‘dedo’ del que fue beneficiario más de 15 años suena de mínima injusto», expresó uno de los referentes camporistas.
«Parece que Kicillof se puso los pantalones largos, se hizo ‘hombre’ justo ahora», lanzó un senador de La Cámpora antes de cuestionar que haya reunido a sus intendentes para plantear una eventual competencia con Cristina.
Las intervenciones de los dirigentes de este espacio reflejan que la discusión ya no pasa únicamente por los nombres que podrían integrar las listas de 2027. También está en disputa el mecanismo para definir esas candidaturas y, fundamentalmente, quién tendrá la conducción política del peronismo.
Desafía el mecanismo de selección de candidatos
El Gobernador de Buenos Aires dejó en claro ante los intendentes que integran el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que no está dispuesto a aceptar imposiciones en el armado electoral.
«No puede ser que el futuro de nuestro espacio dependa de decisiones tomadas a dedo o de acuerdos de rosca», fue una de las definiciones que transmitió durante el encuentro, según reconstruyó este diario.
El planteo se inscribe en su estrategia para construir una alternativa presidencial de cara a 2027, en medio de las diferencias con el kirchnerismo y el Frente Renovador.
Kicillof busca que las candidaturas se resuelvan mediante una competencia abierta y no a partir de negociaciones entre las principales figuras del espacio.
La discusión tiene un componente particularmente sensible para La Cámpora. Cristina Kirchner fue determinante en el armado electoral que llevó a Kicillof a la Gobernación bonaerense en 2019, cuando derrotó a Vidal. Ahora, Axel busca consolidar un liderazgo propio y tomar distancia del esquema de decisiones que históricamente encabezó la ex primera mandataria.
El nuevo cruce entre Kicillof y La Cámpora, cuya jefatura a la postre ejerce la propia Cristina, dejó al descubierto una disputa que va más allá de las candidaturas. Mientras el Gobernador busca consolidar su proyecto presidencial y ganar autonomía en el armado electoral, la agrupación cristinista le recuerda el papel decisivo que tuvo la ex Presidenta en su camino político. Y 2027 está cada vez más cerca.
Lo que vale remarcar es que todo lo que ahora sale a la superficie fue anticipado con «punto y coma» por este medio hace varias semanas.

