El Tribunal de Juicio de la ciudad de Goya declaró culpables este miércoles al ciudadano brasileño Josías Santos Regis y al abogado correntino José Alejandro Fernández Codazzi, al término del debate oral por el violento ataque armado y la posterior sustracción del menor conocidos como el caso del niño N.
El veredicto fue dictado por el tribunal presidido por el juez Ricardo Diego Carbajal en la sala de audiencias ubicada sobre la calle Ejército Argentino Nº 550, tras la presentación de los alegatos de cierre de las partes. Santos Regis fue hallado culpable de los delitos de sustracción de menores y homicidio en grado de tentativa, mientras que el letrado esquinense fue responsabilizado como autor material de encubrimiento del homicidio. Tras la lectura del fallo, los magistrados dispusieron un cuarto intermedio hasta la noche del mismo miércoles para dar a conocer los montos de las penas asignadas a cada condenado.
La causa juzgó los gravísimos sucesos registrados la noche del 3 de mayo de 2026 en una vivienda de la calle Juan Pujol al 1900, en el municipio de Esquina, donde un grupo de personas participaba de una ceremonia de temazcal. De acuerdo con la acusación llevada adelante por el fiscal Javier Gustavo Mosquera, Santos Regis ingresó por la parte posterior de la propiedad y efectuó al menos cuatro disparos con un arma de fuego contra Julio Javier Nievas, causándole lesiones de extrema gravedad que pusieron en riesgo su vida. Para la representación fiscal, la agresión armada tuvo como propósito infligir un profundo sufrimiento emocional a la expareja del atacante y madre del niño que ambos tienen en común.
Inmediatamente después del tiroteo, el imputado retiró del lugar a su hijo de seis años y lo mantuvo apartado del cuidado materno. La hipótesis acreditada sostuvo que Santos Regis se trasladó junto al menor hacia el paraje El Duraznillo, en el departamento de Goya, contando con la colaboración del abogado imputado, quien facilitó el desplazamiento a bordo de una camioneta Volkswagen Amarok. Ambos permanecieron ocultos hasta el 5 de mayo, fecha en que las autoridades concretaron la detención del imputado y pusieron a resguardo al niño, quien fue localizado en una zona inhóspita, deshidratado, lastimado y sin calzado.
Durante la última jornada del debate, los acusados hicieron uso del derecho a pronunciar sus palabras finales antes del veredicto. En su exposición, Santos Regis buscó justificar su conducta asegurando que no había cometido los delitos endilgados y que simplemente se había ido de campamento con su hijo, afirmando que se encontraba perdido en la zona y pidiendo misericordia al tribunal. Frente a estos argumentos, el fiscal Mosquera ironizó sobre las precarias e inhumanas condiciones en las que fue ubicado el niño, remarcando la inconsistencia de la justificación brindada por la defensa.
En relación con el encuadre jurídico, Santos Regis llegó al juicio imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego, por alevosía y por el propósito de causar sufrimiento a una expareja en grado de tentativa, en concurso real con sustracción de menores. Por su parte, el abogado correntino obtuvo un alivio procesal al resultar absuelto del delito de sustracción del menor en calidad de partícipe necesario, debido a que los jueces consideraron que dicho ilícito se había consumado con anterioridad a su participación en el hecho.

