Mientras los especialistas reiteran que los niveles de los ríos, especialmente del Paraná en territorio argentino se mantendrán altos y afectarán a zonas ribereñas, productivas e islas como efecto del fenómeno meteorológico El Niño, autoridades de sanidad en toda la provincia instan a extremar los cuidados ante el riesgo de mordeduras de serpientes u otro tipo de alimañas.
MUY ADVERSO
Como se informa desde hace varios meses, octubre recién es el mes de los primeros efectos notorios del fenómeno meteorológico El Niño y que noviembre y diciembre serían los de efectos más agresivos por copiosas lluvias e inundaciones.
En ese sentido, ayer en declaraciones radiales el doctor en Ciencias Agrarias, máster en Manejo de Recursos Naturales e ingeniero agrónomo, Ditmar Kurtz, quien se desempeña como coordinador de Investigación y Desarrollo Tecnológico en la Estación Experimental Agropecuaria Corrientes del Inta, describió el panorama actual y las proyecciones para los próximos meses.
El especialista, que cuenta con casi tres décadas de trayectoria en el estudio de recursos naturales, informó que tras las primeras hipótesis evaluadas días atrás y mediante evaluaciones satelitales la situación ya comenzó a confirmarse en el territorio. «Elaboramos un informe con imágenes satelitales para detectar cuáles son las áreas afectadas. La evidencia es clara: el impacto de las aguas altas tiene su influencia en nuestra provincia por lluvias en otros lugares, que obligan a que las represas abran sus compuertas. El agua toma un espacio y en este momento ocupa diversos lugares y afecta a localidades y a productores».
Indicó que el impacto inicial se observó con mayor fuerza en el sector de islas del Norte, valles aluviales y carrizales y según el último reporte afectó unas 60.000 hectáreas en territorio correntino. «Hoy por hoy no tuvimos tanta precipitación en tierra firme; lo que estamos sintiendo fuerte es el exceso de agua producido por las inundaciones», aclaró Kurtz, quien sin embargo descartó una bajante significativa porque «en la medida que llueva, y todo indica que lloverá mucho en los próximos meses, el río va a seguir alto. Ahora lo que está indicando el modelo de la página del Instituto Nacional del Agua es una estabilización pero alta, por arriba de los 7,50 metros», advirtió el investigador, una marca que supera ampliamente la etapa de evacuación en el puerto de la ciudad de Corrientes.
SALUD Y ALIMAÑAS
El director del hospital regional Camilo Muniagurria de la cuidad de Goya, Raúl Martínez, informó que el joven mordido hace unos días por una serpiente cascabel salió de peligro, y destacó la importancia de que la población extreme los cuidados ante la aparición de especies silvestres empujadas por la crecida de los ríos, tal el caso de las víboras, además de otras alimañas.
En declaraciones radiales, advirtió que «la crecida del río viene con múltiples inconvenientes que la gente debe tener en cuenta desde ya», informó la Oficina de Prensa de la Municipalidad goyana.
El médico sostuvo que «habrá distintas situaciones que la gente tiene que empezar a cuidar» y desde el punto de vista sanitario, remarcó que hay que vigilar el agua potable, el destino de las «excretas domiciliarias» y la contaminación de las napas por la crecida del río: «En lugares donde antes las aguas eran seguras, vamos a tener problemas con diarreas y trastornos gastrointestinales. También se presentarán infecciones de la piel, algo frecuente por la alta humedad».
Otra consecuencia es la llegada de animales silvestres que huyen de zonas anegadas tras abandonar su hábitat natural y avanzan a la ciudad, lo que esto ya está ocurriendo, por lo que insistió: «Tenemos que cuidarnos todo el tiempo, en nuestras casas».

