La investigación judicial por la desaparición de la docente rural, Nanci Estela Godoy, de 52 años, registra un avance decisivo con la imputación por femicidio a Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí y señalado como el principal sospechoso del caso. La medida procesal es impulsada por los fiscales Javier Mosquera y María Andrea González, a cargo de la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas (Ufic) de Esquina.
De acuerdo con la reconstrucción efectuada por las autoridades, Zarza estuvo ubicado a escasos metros de la Escuela Rural N° 626 el viernes 9 de octubre, fecha considerada crucial en la línea de tiempo del expediente.
Asimismo, testimonios incorporados a la causa sitúan al imputado en un «puesto tapera» localizado a unos 150 metros del colegio, lugar que utilizaba para pernoctar y donde los testigos indicaron que acostumbraba consumir whisky y adoptar conductas agresivas.
LOS OTROS

El mapa procesal de la causa incluye a otros cuatro detenidos, elevando a cinco el total de personas privadas de la libertad. Entre ellas figura Rosa Leguizamón, vecina del establecimiento escolar, quien junto a su pareja Nahuel Rojas se encuentra imputada por encubrimiento agravado a raíz de las marcadas contradicciones detectadas en sus declaraciones testimoniales.
La investigación sostiene que Leguizamón habría actuado para facilitar la comisión del delito al engañar a la docente asegurándole que nadie de la estancia regresaría ese fin de semana a la ciudad de Esquina, lo que imposibilitó su viaje, y al mentir sobre la fecha en que supuestamente acudiría a una fiesta de doma en Sauce.
Además, el expediente mantiene detenido desde el inicio de las actuaciones al peón rural Ernesto Ezequiel Bordón, luego de que en su vivienda se secuestraran cuchillos y prendas con manchas sospechosas, en tanto que Sandoval, peón rural de la misma estancia, fue aprehendido recientemente junto a Zarza. Por su parte, la Justicia dispuso la liberación de J.L. al descartarse elementos de cargo en su contra durante el avance de la pesquisa.
PRUEBAS
En el plano probatorio, un allanamiento ejecutado en la vivienda de Rosa Leguizamón en la localidad de Sauce permitió el secuestro de una campera de color negro, una ojota y dos alpargatas que pertenecerían a la educadora, elementos que fueron preservados para análisis científicos y citados para su reconocimiento formal por parte de sus familiares. En paralelo, la Fiscalía dispuso la extracción de muestras de ADN a la hermana y al hijo de Godoy con el propósito de obtener su perfil biológico ante el eventual hallazgo de restos humanos en la zona.
Mientras se aguarda la declaración formal de Zarza y la toma de nuevas entrevistas testimoniales, las fuerzas provinciales y federales, con la participación de Gendarmería Nacional, drones, helicópteros y canes adiestrados, intensifican los operativos de rastrillaje en los parajes El Malezal y Pueblo Libertador.

