La investigación por la desaparición de la docente rural Nanci Godoy dio un vuelco rotundo en las últimas horas tras conocerse las nuevas calificaciones legales que recaen sobre los detenidos. EL LIBERTADOR supo de fuentes exclusivas que la causa dejó atrás las sospechas iniciales de encubrimiento agravado y avanzó con firmeza hacia las figuras más severas del Código Penal, acorralando a los sospechosos del caso que mantiene en vilo a la provincia de Corrientes.
Hace escasos minutos se confirmó que la Justicia imputó formalmente a Zarza, Sandoval y Nahuel Rojas como coautores de femicidio. En paralelo, Rosa Leguizamón quedó acusada como coautora de homicidio simple. Las modificaciones en la acusación representan un salto cualitativo en la pesquisa procesal y reflejan la gravedad de los elementos probatorios acumulados contra el entorno investigado.
AUDIENCIA CRUCIAL
El futuro inmediato de los acusados se definirá hoy mismo durante la audiencia de medidas de coerción. Ante el peso de las nuevas pruebas, los fiscales adelantaron que solicitarán la prisión preventiva sin plazo para los involucrados, buscando garantizar que ninguno entorpezca los procedimientos restantes ni exista peligro de fuga.

La maestra de 52 años fue vista por última vez el pasado miércoles 7 de octubre cuando se dirigía a caballo hacia la escuela rural donde trabajaba. Desde ese instante, su rastro se perdió por completo y desencadenó un enorme operativo de rastrillaje. Las fuerzas provinciales y federales sostienen un despliegue intenso que incluye helicópteros, drones y canes adiestrados barriendo terrenos de difícil acceso en parajes como El Malezal y Pueblo Libertador.
Los descubrimientos recientes resultaron determinantes para arrinconar a los principales implicados. El secuestro de una ojota y una campera en la localidad de Sauce sumado a las evidentes contradicciones en las declaraciones testimoniales aceleraron los tiempos judiciales.
DESPLIEGUE FORENSE CLAVE

A la par del cerco legal, los peritos forenses continúan trabajando sobre las muestras de ADN extraídas al hijo de la víctima, Sebastián Medina, y a la hermana de Nanci. El objetivo de este procedimiento genético es asegurar un perfil biológico exacto para agilizar cualquier eventual cotejo en medio de las tareas de búsqueda que no se detienen.

