Con el objetivo de centralizar la atención sanitaria y garantizar el acceso directo a prestaciones médicas, la Unidad de Gestión Local II de Pami en Corrientes ratificó su respaldo al trabajo articulado con el Centro de Excombatientes de la provincia, encabezado por su referente, José Galván.
En este marco, la directora ejecutiva de la delegación provincial, María de la Paz González Barea, explicó a EL LIBERTADOR que la iniciativa busca dar visibilidad a servicios que ya estaban disponibles pero que muchos veteranos de la guerra de Malvinas y sus familias desconocían por falta de difusión.
Según la funcionaria, la meta principal es evitar la «deambulación» de los afiliados en busca de asistencia médica, un problema recurrente que solía generarse por dudas sobre la asignación de médicos de cabecera o rechazos indebidos en las consultas.
En ese sentido, González Barea remarcó un aspecto clave del esquema prestacional: los veteranos de guerra no están sujetos a una cápita o padrón cerrado.
«Esto significa que tienen la libertad de atenderse con cualquier profesional sin inconvenientes», enfatizó la funcionaria.
Asimismo, la titular del organismo confirmó que este beneficio tiene alcance nacional, permitiendo que un afiliado radicado en Corrientes pueda recibir atención médica en cualquier punto del país que cuente con convenio vigente con Pami.
MÓDULOS
La estrategia sanitaria diseñada junto al centro contempla la reactivación del programa Prevenir Salud, una herramienta orientada a realizar jornadas integrales de estudios médicos para dar seguimiento a la evolución diagnóstica de los excombatientes.
Para concretar este relevamiento de necesidades, se contó con la intervención del director médico de la institución, el doctor Luis Almirón.
Entre los módulos y prácticas ya habilitados en el centro para los análisis iniciales se destacan: cardiología; ergometría; nutrición y estudios de laboratorio.
«La única práctica que por el momento se debe gestionar de manera externa es la radiografía de tórax, trámite sobre el cual se está trabajando para lograr su incorporación directa dentro del mismo centro a la brevedad», aseguró González Barea.
Por otra parte, comentó que en los casos de mayor complejidad médica donde las prácticas no puedan resolverse dentro de la infraestructura local, Pami coordina la derivación de los pacientes hacia centros de alta complejidad, usualmente radicados en Buenos Aires.
RESPALDO
Más allá de la asistencia sanitaria, González Barea destacó el vínculo de Pami con los distintos centros de excombatientes de la provincia mediante apoyo económico e institucional.
A través de una asignación única de pago, los centros reciben un aporte mensual destinado al mantenimiento de sus instalaciones y a la realización de talleres y actividades para la comunidad.
A nivel territorial, la funcionaria ponderó el trabajo articulado en localidades del Interior como San Luis del Palmar, donde la obra social realiza operativos mensuales en la sede de excombatientes para atender tanto a veteranos como al resto de los afiliados de la zona.
De igual manera, mencionó la labor en la localidad de Mercedes, donde la presencia de oficinas de la obra social facilita la gestión cotidiana de trámites e inquietudes de los adultos mayores, cuyo traslado muchas veces se ve impedido a la Capital provincial.

