Vecinos de sectores costeros como Virgen de los Dolores y Caridi sufren anegamientos en las puertas de sus casas y se niegan a abandonar sus pertenencias.
La situación desesperante que atraviesan las familias en barrios ribereños cercanos a la costa del Paraná, como Virgen de los Dolores y Caridi, empeora con el avance constante del agua.
Los anegamientos continúan su curso y por lo menos diez familias ya tienen el agua en la puerta de sus casas. La emergencia obliga a los vecinos a improvisar pasarelas con vigas de madera para intentar desplazarse entre las viviendas inundadas. Ante esta angustiante contingencia, muchos de los afectados se resisten y se niegan rotundamente a abandonar lo poco que tienen.
Gentileza Fotos Pavón

