Tras una semana de ascenso ininterrumpido, la cuenca del río Paraná mostró este lunes 19, las primeras señales de alivio e incipiente repliegue en las comunas del Norte provincial, al tiempo que el pico del caudal comenzó a presionar sobre la franja central e incrementa sus marcas en el tramo medio y Sur.
De acuerdo con las declaraciones del gobernador Juan Pablo Valdés, la prioridad se concentra en la contención de aproximadamente 240 personas, entre evacuadas y autoevacuadas, ubicando a las localidades de Paso de la Patria, Itatí y la ciudad de Paso de los Libres en la costa del río Uruguay como los puntos de mayor complejidad operativa.
ALIVIO EN EL
PARANÁ NORTE
Las mediciones oficiales de la Prefectura Naval Argentina correspondientes al mediodía de este lunes 19, confirmaron que el tramo superior del Paraná comenzó a ceder. En el puerto Ituzaingó, la escala marcó 4,67 metros con una variación en descenso (-0,01 metros en dos horas), ubicándose en condición de «evacuación baja». Una dinámica similar se observó en Itá Ibaté, donde el hidrómetro registró 6,88 metros con una retracción de 6 centímetros en las últimas 12 horas, posicionándose en estado de «baja» por debajo del nivel de alerta.
Sin embargo, el enorme volumen de agua acumulado se desplazó aguas abajo hacia la zona central. En Itatí, el río alcanzó los 8,22 metros, manteniéndose en «evacuación crece» y superando holgadamente la cota crítica de 7,50 metros.
El panorama más severo se localizó en Paso de la Patria, donde la escala marcó 7,51 metros en estado de «evacuación crece». Al situarse el umbral de evacuación en los 7 metros, la villa turística registró 51 centímetros -más de medio metro- por encima de su línea de emergencia, provocando anegamientos directos sobre inmuebles y obligando al traslado de mobiliario y familias en los primeros 100 metros de la franja costera.
Por su parte, en Corrientes Capital, el hidrómetro del puerto local escaló a los 7,10 metros en condición de «evacuación crece», sobrepasando por 10 centímetros el nivel de evacuación (7 metros). El desborde del cauce mantiene bajo agua las playas públicas y golpea contra las defensas de la punta San Sebastián, mientras la Prefectura ratifica la restricción a la navegación nocturna y la prohibición de ingresar al río.
ONDA DE CRECIDA
HACIA EL SUR
A medida que la masa hídrica se trasladaba hacia el Sur, los puertos de la cuenca media y baja del Paraná observaron incrementos o marcas en meseta:
Empedrado: el río alcanzó los 6 metros en tendencia «crece», aproximándose al umbral de alerta fijado en los 6,50 metros.
Bella Vista: registró 6,13 metros en condición de «alerta estacionario», superando el nivel de prevención de 6 metros.
Goya: la escala se ubicó en los 5,40 metros en estado de «alerta estacionario», sobrepasando la cota de alerta de 5,20 metros.
Esquina: el registro marcó 4,49 metros («crece»), acercándose a la línea de alerta de 5 metros.
Desde el Gobierno de la Provincia, el mandatario Juan Pablo Valdés descartó por el momento decretar la emergencia hídrica provincial debido a que «el pico de la crecida ha comenzado a ceder», concentrando los esfuerzos en los 18 frentes de trabajo de la Dirección Provincial de Vialidad para optimizar el escurrimiento y asistir a las poblaciones ribereñas.
El «río de los pájaros» trae alivio a las localidades ribereñas
En contraste con el Paraná, el río Uruguay mostró hacia el mediodía, una clara fase de amesetamiento y descenso a lo largo de casi todo el tramo provincial.
A excepción de Mocoretá en el extremo Sur, las estaciones hidrométricas de la Prefectura Naval reportaron disminuciones continuas:
Garruchos (6,75 metros) y Santo Tomé (8,70 metros): registraron caídas pronunciadas de -0,53 y -0,47 metros en 12 horas, ambas en estado de «baja».
Alvear (9,92 metros), La Cruz (9,76 metros) y Yapeyú (9,50 metros): mostraron leves bajantes de entre 2 y 6 centímetros, ingresando en fase de «alerta baja».
Paso de los Libres: pese a continuar en cota de evacuación con 9,17 metros (el límite es 7,50 metros para alerta y 8,50 metros para evacuación), la escala anotó un descenso de 1 centímetro en dos horas, confirmando la condición de «evacuación baja».
Monte Caseros: descendió a 7,08 metros («baja»), mientras que Mocoretá se mantuvo como la única excepción en ascenso con 9,12 metros (+0,10 metros en 12 horas).

