La cuenca del río Paraná empieza a mostrar las primeras señales de alivio en territorio correntino. Con una tendencia de descenso paulatino en los caudales, el gobernador Juan Pablo Valdés, detalló el panorama provincial frente a la contingencia hídrica, concentrando la prioridad del Ejecutivo en la contención de las familias desplazadas y el trabajo preventivo de infraestructura.
«Actualmente, el mapa de la emergencia señala a las localidades de Paso de la Patria, Paso de los Libres (a la vera del río Uruguay) e Itatí como los puntos de mayor complejidad, acompañadas por otros cinco municipios que permanecen en estado de alerta» expresó el mandatario.
En Paso de los Libres, una de las zonas donde se activó la etapa de evacuación, el comportamiento del río también ha comenzado a dar un respiro.
Sin embargo, la vulnerabilidad social persiste: el registro provincial contabiliza alrededor de 240 personas entre evacuadas y autoevacuadas.
IMPACTO HUMANO
Valdés remarcó que, ante el avance natural del agua, la respuesta estatal se enfoca en el acompañamiento directo a los damnificados.
El objetivo del Gobierno provincial es garantizar la asistencia necesaria para que el periodo en que las familias deban permanecer fuera de sus hogares sea lo más breve y llevadero posible.
A la creciente de los ríos se le suma la amenaza latente de las precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño.
En la Capital y en diversas ciudades, la logística de escurrimiento hídrico se vuelve sumamente compleja debido a que la mayoría de los desagües principales han quedado sumergidos bajo la línea de flotación del río.
El mandatario aseguró que frente a esta encrucijada, cualquier tormenta de intensidad podría complicar nuevamente el drenaje urbano, por lo que las autoridades aguardan que el clima acompañe la estabilidad.
En el plano administrativo, el mandatario confirmó que por el momento se ha descartado decretar la emergencia hídrica provincial.
La decisión responde a que el pico de la crecida ha comenzado a ceder, prefiriendo volcar la capacidad operativa directamente al terreno.
En esa línea, comentó que la Dirección Provincial de Vialidad mantiene 18 frentes de trabajo desplegados en conjunto con las municipalidades para mejorar la infraestructura de drenaje y facilitar el escurrimiento de las aguas.
El Gobernador ratificó que continuará recorriendo de manera personal las zonas afectadas para fiscalizar las tareas de asistencia e infraestructura.
«La prioridad inmediata radica en sostener los trabajos mecánicos en los municipios comprometidos para mitigar eventuales anegamientos mientras se consolida la bajante de los cauces» concluyó.

