Con más del 93% escrutado, el senador Flávio Bolsonaro sumó el 47,8% y el presidente Lula da Silva el 44,2%, por lo que al candidato opositor le faltó «cinco para el peso», al no llegar al 50% necesario para vencer. La segunda vuelta se disputará en tres semanas. En este marco, quedaron en evidencia varios puntos: que las encuestas volvieron a fallar, ya que anticipaban un triunfo del oficialismo; la transparencia y rapidez que ofrece el voto electrónico; y el hecho de que solo la acumulación de poder, por el voto popular, permite vislumbrar la posibilidad del ex Presidente brasileño de no completar la condena de 27 años.
20-CONTRATAPA-OKBrasil definirá en balotaje quién gobernará los próximos cuatro años. Al cierre de la edición, con más del 93 por ciento de los votos escrutados, el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, lideraba la primera vuelta de este domingo con el 47,8 por ciento, seguido por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores, con el 44,2 por ciento. Ninguno superó el 50 por ciento de los votos válidos que exige la Constitución, de modo que ambos volverán a enfrentarse el próximo domingo 25.
La votación cerró a las 17, hora de Brasilia, y el sistema de urnas electrónicas permitió conocer tendencias en pocas horas. De los más de 158 millones de habilitados, no concurrió el 20,92 por ciento, un nivel similar al de 2022.
LULA FUE ACHICANDO LA VENTAJA
El Senador opositor arrancó el escrutinio con diez puntos de diferencia, pero el Presidente fue recortando a medida que ingresaban los votos del Norte, donde se descontaba que el oficialismo achicaría distancias. Así, se evidenció que las encuestas volvieron a fallar, ya que anticipaban un triunfo de Lula.
Al votar en Río de Janeiro, Bolsonaro había asegurado: «Nuestras encuestas internas muestran que superamos la primera vuelta hace tiempo». Por su parte, el líder del PT sostuvo en São Bernardo do Campo que «lo que está en juego es el futuro de Brasil».
LECTURAS DENTRO Y FUERA DE BRASIL
Si el candidato opositor llegase a la Presidencia, crecerá la expectativa de que el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años por el intento de golpe de Estado posterior a su derrota de 2022, no complete la condena.
En la Argentina, como también en Washington, el resultado fue bien recibido en los sectores del oficialismo.
Polarización entre modelos antagónicos
Las elecciones presidenciales en Brasil estuvieron atravesadas por una marcada polarización entre el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva, histórico líder del Partido de los Trabajadores (PT) y el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, representante del espacio opositor y continuador de la corriente política encabezada por su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El tramo final de la campaña dejó al descubierto no solo una disputa por el liderazgo del Poder Ejecutivo, sino la confrontación directa de dos visiones socioeconómicas opuestas.
LULA DA SILVA
El Presidente en curso enfocó su propuesta en la continuidad de su agenda estatal, priorizando la inversión en infraestructura pública, el fortalecimiento de las redes de asistencia social y el rol del Estado como motor del desarrollo económico.
FLÁVIO BOLSONARO
Por su parte, el candidato opositor contrapuso un programa centrado en la austeridad, la reducción del gasto público, la simplificación del esquema tributario y la disminución de la estructura estatal para incentivar al sector privado.
EXPECTATIVAS EN EL MERCOSUR
Es un escenario donde la disputa política entre la consolidación del modelo redistributivo del PT o el retorno a una gestión liberal en la conducción de la mayor economía de América Latina, lo que traspasa las fronteras e impacta de lleno en la agenda regional del Mercosur.
Javier Milei, atento a los comicios

En el marco de los comicios brasileños, el presidente argentino Javier Milei siguió, desde la quinta de Olivos, el desempeño del candidato de derecha, el senador Flávio Bolsonaro, en la contienda contra el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Durante la jornada del domingo, el Presidente argentino se mostró activo en redes sociales y, pese a no haberse pronunciado de manera explícita, compartió mensajes en respaldo al hijo de Jair Bolsonaro, el expresidente con el que trazó un vínculo de cercanía.
Asimismo, desde su cuenta de Instagram replicó un posteo para marcar diferencias con el líder del Partido de los Trabajadores, en medio del peor momento de la relación bilateral, con los vínculos diplomáticos reducidos al nivel de encargados de negocios.
Recientemente, Milei había vuelto a calificar a su par de Brasil de «ladrón» y lo acusó de estar libre «por un tecnicismo administrativo orquestado por un juez cómplice (en referencia al magistrado del Tribunal Supremo Federal de Brasil, Alexandre de Moraes)».

