Un hecho de inseguridad bajo la modalidad de ataque «piraña» concluyó con dos delincuentes detenidos y un tercero prófugo, luego de que la propia víctima reaccionara tras el asalto, persiguiera a los agresores y lograra reducir a uno de ellos a golpes de puño.
El episodio ocurrió en inmediaciones de la plaza Jamaica, sobre la calle Gobernador Lagraña casi Río Paraná. Por la zona transitaban efectivos del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada III (GRIM III) en tareas de recorrida de prevención, cuando observaron un incidente violento en la vía pública.
Al aproximarse, los agentes visualizaron a un grupo de personas agrediendo con puños, patadas y palazos a un hombre. Esta persona, a su vez, mantenía sujetado a otro sujeto en el suelo mientras le propinaba golpes. Al notar la llegada de las patrullas motorizadas, el hombre que estaba encima del sujeto en el piso le gritó a los uniformados: «Llévenlo a este que me robó mi celular».
La reacción de la víctima
Posteriormente se estableció que el presunto agresor era en realidad la víctima del hecho. Momentos antes, había sido abordado por tres delincuentes —dos hombres y una mujer— que le arrebataron de forma violenta su teléfono celular y su cargador.
A pesar de la sorpresa inicial, el damnificado reaccionó, persiguió a los asaltantes y les dio alcance, logrando derribar a uno de los sospechosos. Mientras lo mantenía retenido en el suelo, los otros dos cómplices intentaron liberarlo atacando a la víctima con golpes de puño, patadas y elementos contundentes.
Durante los primeros minutos de la intervención, el personal policial debió ordenar la situación para identificar el rol de cada participante. Una vez aclarado el panorama, confirmaron que la víctima mantenía dominado al asaltante. El delincuente reducido debió ser asistido por paramédicos en el lugar, aunque se determinó que no presentaba lesiones de gravedad.
En el lugar fueron aprehendidos dos de los involucrados, identificados como E. E. Sosa, de 41 años, domiciliado en el barrio Seminario, y C. A. Navarro, de 24 años, con residencia en el barrio Cichero. Ambos registran antecedentes penales por delitos contra la propiedad (robos y hurtos).

